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Sorpresas que da la vida…
En su vida habría imaginado José Obdulio Gaviria que, al sufrir un aparente infarto en el Congreso de la República, recibiría los primeros auxilios de un contradictor de marca mayor como Carlos Antonio Lozada, senador del partido FARC. Y que enseguida viniera a ofrecerle sus servicios médicos otro fuerte contradictor: el senador Roy Barreras. Sorpresas que da la vida. Qué tanto se le ablandará el corazón al ideólogo del Centro Democrático, que se muestra siempre tan soberbio, despectivo, altivo e irónico en sus posiciones políticas, pero particularmente en su visión de país desde el ángulo de la paz.
Estas experiencias de vida al borde de la muerte marcan a las personas, y generalmente para bien. Fuera de los agradecimientos de forma que José Obdulio tendrá que expresar, por elemental norma de cortesía, uno se pregunta qué tanto esta vivencia podrá cambiar en algo el espíritu guerrerista de este senador. No sabemos si vio el túnel blanco, eso tendrá que contarlo él posteriormente. Pero así no haya visto nada, a estas alturas sí sabrá quiénes le salvaron la vida, al menos, en los primeros momentos, que son tan decisivos. Nuevamente me pregunto, qué pensará cuando tenga total conciencia de lo que le acaba de pasar.
Muchos dirán que es lo que debe hacerse en casos similares y frente a cualquier persona y es lo que hacemos el común de los colombianos cuando nos vemos abocados a presenciar hechos de esta naturaleza: auxiliar, auxiliar, auxiliar. Pero, perdónenme, no me imagino lo contrario; es decir, me cuesta trabajo imaginar a una Cabal, Guerra, Paloma, Paola, Rodríguez… corriendo por un Santrich, Lozada, Sanguino, Ramírez… Y allí sí que es posible conocer la grandeza personal de cualquiera. Las personas que auxiliaron al senador José Obdulio Gaviria mostraron su corazoncito.
Los colombianos esperamos que esta experiencia de humanidad se refleje en los debates del Congreso donde se estudian los aspectos vitales para beneficio del pueblo colombiano. Lo que cuenta finalmente es lo que hacemos por el otro. Es tan difícil salirse del egocentrismo para situarse en la otredad… Ana María Córdoba Barahona, Pasto.
Acoso a las deportistas
Cada día se presentan más denuncias sobre acoso sexual contra las deportistas del país ¿Quien las protege?
El caso más recordado es el de las futbolistas de la categoría sub-17. El vestuario y las estadías, tanto fuera como dentro del país, se prestan para que pasen este tipo de situaciones. El COI aprobó una recomendación de la Comisión Médica: que las entidades deportivas deben hacer políticas de prevención. Aun así ¿quién vela por ellas?
Este tema lo toman muy a la ligera, ya que todo el tema del deporte en general (viajes, alimentación, apoyo económico) en el país nunca ha sido la prioridad. Esto se presenta desde hace mucho tiempo y nunca va parar, pero eso depende de cómo lo tomen las autoridades y las personas, ya que si se quedan calladas y aparte esconden todo no se va a mejorar la situación.
Es mejor afrontar la situación y las consecuencias, ya que cuanto más se sepa de sus métodos, bandas o personas que lo hacen se podrá ir disminuyendo poco a poco. Por lo menos poner de nuestra parte para esto y forzar a las autoridades a que hagan todo lo posible para que estos acosadores, violadores y demás paguen por sus actos. Mariana Laguna Amado
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