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Las diligencias abiertas a raíz del accidente de tren en la estación de la localidad de Castelldefels (Cataluña, noreste), en el que murieron 12 personas, 11 de ellas latinoamericanas, fueron archivadas este viernes por el juzgado local, que achaca el hecho a la "imprudencia" de las víctimas.
El juez encargado de la causa dijo que el mortal accidente fue "consecuencia de una imprudencia atribuible a los fallecidos" que resultaron arrollados por un tren al atravesar las vías a pie cuando llegaba el convoy, según el auto judicial al que tuvo acceso la AFP.
"La exhaustiva instrucción llevada a cabo en la presente causa únicamente puede conducir a la conclusión de que los doce lamentables fallecimientos, ocurridos como consecuencia del arrollamiento del tren ocurrido el día 23 de junio de 2010 en el apeadero de Castelldefels Platja, fueron consecuencia de una imprudencia atribuible a los fallecidos", dice el escrito del juez.
Tras tomar declaraciones a los conductores, testigos y estudiar los informes periciales sobre el accidente, el juez Alberto Manuel Santos Martínez concluye que no hay indicio de ningún hecho delictivo.
Asimismo afirmó que "el apeadero (donde ocurrió el fatal accidente, ndlr) cumplía con las normas de seguridad, señalización e iluminación correspondientes, que la actuación del maquinista del tren fue la debida y que dicha locomotora cumplía con las necesarias especificidades y requisitos técnicos".
"En definitiva", continúa el auto, las diligencias que se han llevado a cabo "ponen de manifiesto que los hechos no revisten carácter penal de ningún tipo, por lo que procede el archivo de la causa".
"Más allá del carácter de mínima intervención del proceso penal, las diligencias conducen a la única conclusión de que los fallecimientos se deben a una actuación imprudente y temeraria de las propias víctimas, debiendo desecharse de esta sede aquellas conclusiones que sean meras hipótesis de lo que hubiera podido ocurrir en circunstancias distintas a las que realmente ocurrieron y han sido objeto de instrucción", concluyó.
El cónsul de Ecuador, Freddy Arellana, se abstuvo de hacer comentarios sobre la decisión judicial "porque extraoficialmente lo sabemos, pero nadie nos informó hasta ahora oficialmente", dijo a la AFP.
"No puedo hacer ninguna valoración, tampoco, porque el caso lo lleva directamente el embajador en Madrid (Galo Chiriboga Zamorano, ndlr)", añadió.
En el accidente de tren en vísperas de las fiestas de San Juan, fallecieron siete ecuatorianos, dos bolivianos, dos colombianos y una rumana.