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El Ministerio de Cultura aprobó recientemente modificar el Plan Especial de Manejo Patrimonial (PEMP) del complejo hospitalario San Juan de Dios tras aceptar una solicitud que hizo el Instituto Nacional de Cancerología (INC), para llevar a cabo la ampliación que tanto espera desde hace 20 años en los predios del Hospital Materno Infantil.
Lea aquí el proceso: Luz verde a la ampliación del Cancerológico: el acuerdo que destraba el San Juan de Dios
Basados en la ampliación de los casos de cáncer, que para 2040 se estima que aumenten hasta en un 60 %, el INC plantea ampliar su sede con la construcción de un edificio escalonado que mantendrá la altura de las estructuras de preservación, pero que además responderá a sus necesidades. Además, se les permitió la construcción de un puente y el retiro de construcciones menores que con el paso del tiempo aparecieron en el sector y que se convertirán en corredores verdes.
Al respecto, Carolina Wiesner Ceballos, directora del INC, explica parte del proceso, lo que se tiene previsto para su financiación y los planes a mediano plazo sobre el proyecto que ya comenzó a rodar.
¿Cómo se estructuró el proyecto?
El Instituto está dentro del antiguo San Juan de Dios, solamente que está en el costado oriental de la carrera décima, es decir, adherido al Materno Infantil. Desde cuando estuvo el director Carlos Vicente Rada, hace 20 años, había el interés de expandir los servicios al Materno Infantil, pero por todas las limitaciones se compró el parqueadero al liquidador del San Juan, y unos años después descubrimos que en realidad el predio era de la Beneficencia de Cundinamarca, por lo que tuvimos que hacer la legalización del traspaso y por fin logramos ser los propietarios reales del predio.
Luego, como estamos dentro del PEMP, vino una dificultad con la altura de los edificios. Desde hace 20 años hicimos un plan médico-arquitectónico que planeaba un edificio de seis pisos, pero el Ministerio de Culturas no dejó porque el edificio original, que es el antiguo de Radium, solo tiene tres pisos.
Hicimos toda una gestión frente a las necesidades del servicio, entonces, luego de una larga gestión, logramos que el PEMP fuese modificado con un diseño escalonado, que respeta la altura de la fachada del Materno Infantil y hace alcanzar la altura de nuestro complejo hospitalario.
Uno de los argumentos de la ampliación es el aumento de pacientes con cáncer, ¿qué ha pasado?
La población de la ciudad está envejeciendo y, a mayor porcentaje de población mayor de 60 años, aumenta la probabilidad de desarrollar riesgo de cáncer. Eso es por fenómenos biológicos, por exposición a factores de riesgo, es decir, aspectos demográficos y biológicos. Sin duda alguna necesitábamos ampliar la infraestructura y capacidad instalada, particularmente para un centro ambulatorio, porque los pacientes en su mayoría requieren tratamientos ambulatorios y sistémicos. Y el edificio de atrás lo tenemos pensado dejar para investigación clínica, porque eso da mayores posibilidades de atención.
¿Tienen entonces adelantada la estructuración?
Sí, hemos venido trabajando con la Agencia Nacional de Infraestructura, que nos priorizó dentro de los proyectos maduros, y finalmente logramos consolidar un convenio con el Banco Interamericano de Desarrollo, que nos va a hacer una donación para estructurar el proyecto como una alianza público-privada.
¿Cuánto dinero necesitan?
El Instituto ha puesto COP 2.500 millones para estructurar el proyecto y el BID va a dar aproximadamente USD 1 millón.
¿Ahora qué viene? ¿Tienen que esperar que pase la Ley de Garantías?
Nosotros alcanzamos a firmar el convenio antes de la Ley de Garantías; ahora viene la estructuración del proyecto, que se proyecta que dure 14 meses, es decir, que para 2027 está programado que salga la convocatoria para adjudicar la construcción.
¿En algún punto se ha pensado integrar los planes que se tienen para el San Juan de Dios?
Nos dio mucha alegría saber que el San Juan de Dios tendrá una vocación de instituto de la vejez y del envejecimiento, porque esa propuesta responde a las características actuales de la sociedad colombiana, que comienza un proceso de mayor índice de envejecimiento. También creemos que va a haber un aumento de pacientes que van a requerir cuidados paliativos, no solamente en cáncer, sino en enfermedades crónicas no transmisibles, y hemos pensado que, si este instituto va a estar centrado en eso, se pueda consolidar un centro de cuidados paliativos, en donde todos los médicos de medicina, enfermería y psicología pueden centrar la atención y garantizar una oferta de servicios acorde con estas nuevas necesidades. Pensábamos que podríamos nosotros desarrollarlo, pero considero que ellos pueden dar una buena respuesta.
¿La ampliación también será importante ahora que son centro ancla para la región en medicina nuclear contra el cáncer?
Nos postulamos con toda la trayectoria en investigación, en atención, particularmente en los servicios que tienen que ver con radiaciones ionizantes y con isótopos radiactivos, para que los profesionales de la salud de los países de la región de América puedan venir a capacitarse en todos estos servicios y tecnologías, porque nosotros lo hacemos con calidad y con seguridad para los pacientes y para los profesionales de la salud.