Según el estudio en la última década las víctimas mortales del cigarrillo han llegado casi a triplicarse (en total el tabaco ha matado a 50 millones de personas en ese periodo). De seguir esta tendencia al terminar este siglo mil millones de personas habrán muerto.
El pasado primero de junio Argentina se convirtió en uno de los primeros países de Latinoamérica en liderar un programa específico para que las mujeres dejen de fumar, apoyado por Liga Argentina de Lucha Contra el Cáncer (LALCEC), junto con la Asociación Lucha Contra el Cáncer (ALCEC) Mar del Plata. ?
El médico neumonólogo especializado en tabaquismo, Luis A. Wehbe, presidente de la LALCEC indicó que “el 60% de las fumadoras corren más riesgo de ser infértiles. El tabaquismo acelera la menopausia, reduce la reserva ovárica y aumenta fuertemente el riesgo de cáncer de ovario. Además, un porcentaje alto de mujeres fumadoras no puede dejar el cigarrillo durante el embarazo debido a su nivel de dependencia, lo que puede ocasionar muchas las complicaciones, entre ellas, placenta previa, muerte fetal, embarazo ectópico, aborto espontáneo, desprendimiento de placenta, ruptura de membranas y asma en el recién nacido. El riesgo de nacimiento prematuro casi se duplica en embarazadas fumadoras activas”.?
Como si esto fuera poco, “los niños de madres fumadoras tienen con mayor frecuencia malformaciones, bajo peso y muerte súbita del recién nacido, otitis, trastornos de la atención, déficit de desarrollo intelectual y ausentismo escolar”, enfatizó el especialista.?
En contraposición, “los beneficios de dejar de fumar son casi inmediatos. A los pocos días hay cambios en la presión sanguínea, la frecuencia cardíaca y el sentido del olfato y el gusto. Al año, el riesgo de infarto de miocardio se reduce a la mitad, mientras que a los cinco años el riesgo de ataque cerebral es el de alguien que nunca fumó”, aseveró.?
Además el médico expresó que “está comprobado que más del 70% de los fumadores les gustaría intentar dejar de fumar, pero los mayores obstáculos a los que se enfrentan son el temor al síndrome de abstinencia y el desconocimiento de la existencia de tratamientos efectivos”.
Recomendaciones?
La doctora Alexandra Mora, otorrinolaringóloga con énfasis en Cirugía Plástica Facial y Medicina Láser, quien desde hace aproximadamente dos años atiende a pacientes que quieren dejar de fumar mediante un tratamiento láser, asegura que la base está en buscar el bienestar del paciente: “La gente le tiene miedo a reemplazar un vicio por otro, a cambiar el cigarrillo por la comida o por el juego para buscarle salida su ansiedad acumulada”. ?
De esta manera explica que su tratamiento “busca, a través del láser contrarrestar esa ansiedad pues se actúa sobre terminaciones nerviosas que liberan endorfinas, a la mayoría de personas les basta con una sesión para dejar de fumar, pero la terapia debe estar acompañada de buenos hábitos alimenticios y ejercicio”.?
Según la doctora Mora, el 80% de los más de 300 pacientes que ha recibido en su consultorio ha dejado de fumar, siendo los hombres los que más fácil se adaptan al tratamiento.