Publicidad

Carrera por la Fiscalía, en recta final

Está en manos de la Corte Suprema decidir quién sucederá a Eduardo Montealegre: Néstor H. Martínez, Mónica Cifuentes o Yesid Reyes.

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

/

El presidente Juan Manuel Santos eligió los tres nombres, entre los 113 que había inicialmente, que correrán la recta final de la carrera para convertirse en fiscal general de la Nación: Néstor Humberto Martínez, Yesid Reyes y Mónica Cifuentes. No hubo sorpresas: eran los más opcionados apenas se conoció que habían aplicado a la convocatoria pública que hizo el presidente Santos el pasado 14 de marzo y en la que se recibieron 155 hojas de vida, de las cuales 42 fueron descartadas por no cumplir con los requisitos.

El primer perdedor en la carrera para reemplazar a Eduardo Montealegre fue el fiscal general encargado Jorge Fernando Perdomo, quien fue vicefiscal de Montealegre durante todo su período y sonaba para integrar la terna tanto como los tres que quedaron. Sin embargo, al parecer en los pasillos políticos se habla de un premio de consolación para él: el Ministerio de Justicia, en caso de que Yesid Reyes resulte escogido por la Corte Suprema de Justicia. Es en esta entidad donde los ternados correrán el último trayecto de la carrera.

Los tres escogidos desde el inicio eran los claros favoritos por su cercanía a personas del alto Gobierno, indicaban fuentes de la Casa de Nariño. De ahí que muchos se preguntaran por la convocatoria realizada por Santos. Yesid Reyes, el actual ministro de Justicia, ha apoyado desde su gestión el proceso de paz. Ha ayudado a descifrar temas delicados y que influyen directamente en el trabajo de la Fiscalía, como el proyecto de justicia transicional planteado y acordado en La Habana (Cuba). Es del Externado, doctor en derecho, y durante años ha sido uno de los abogados litigantes más prestigiosos en el ámbito penal.

El segundo ternado es Néstor Humberto Martínez, asesor de los principales grupos económicos del país —como el Grupo Sarmiento, RCN y Caracol Televisión, este último parte de la misma casa editorial de El Espectador— y hombre cercano al vicepresidente Germán Vargas Lleras. Le habló por más de un año al oído a Santos como ministro de la Presidencia. Su carrera como abogado es de gran trayectoria y reconocida a nivel nacional. Es abogado de la Javeriana y se especializó en derecho comercial. Fue miembro de la junta directiva del Banco de la República, ministro de Justicia y embajador en Francia con Ernesto Samper y ministro de Justicia y del Interior con Andrés Pastrana.

La tercera candidata es Mónica Cifuentes. Para muchos, su nombre no es conocido, pero para el Gobierno ha sido una funcionaria fundamental como asesora jurídica del proceso de paz. Abogada de la Santo Tomás, su carrera comenzó en 1993, en el CTI de la Fiscalía, donde estuvo hasta 1998. Después fue asesora del grupo empresarial Bolívar y trabajó con el programa presidencial de lucha contra la corrupción y el Ministerio de Defensa en 2004. Desde ahí se convirtió en la mano derecha de Sergio Jaramillo, en ese entonces viceministro de Defensa y hoy comisionado de paz. Su labor es coordinar y articular el marco legal que requieran los diálogos en La Habana para evitar contratiempos en su implementación.

En esta carrera por la Fiscalía, no hay duda de que Néstor Humberto Martínez y hasta el propio Yesid Reyes le llevan ventaja a Mónica Cifuentes en lo que tiene que ver con abonar terreno ante magistrados de la Corte Suprema, tribunal que finalmente elegirá al próximo o la próxima fiscal general con los votos de 16 de los 23 hombres y mujeres que integran su Sala Plena. Tampoco hay duda de que, entre Martínez y Reyes, el primero es quien lleva más tiempo haciendo campaña para conseguir su nombramiento como cabeza del organismo más importante que tiene la justicia colombiana. Aunque el ministro Reyes goza de muy buena reputación en las cortes.

El panorama en la Corte Suprema no es muy claro. Fuentes cercanas al alto tribunal le han contado a El Espectador que existen ciertas fricciones en la Sala Penal con las salas Civil y Laboral. Una división de esa naturaleza no beneficia a ningún candidato, pues dificultaría mucho la misión de obtener los 16 votos que se necesitan para ser nombrado fiscal general. Al menos hay cómo debatir y votar: hasta el pasado 10 de marzo la Corte tenía siete vacantes, lo que significaba que cualquier candidato a la terna debía conseguir una votación unánime, algo que nunca se ha visto.

Más allá del concurso de méritos que intentó promulgar el presidente Santos para escoger el próximo fiscal general, las personas que quedaron en la terna son, se supone, de su entera confianza. El propósito es poner fichas claves en distintas instituciones y organismos de cara a un acuerdo de paz con las Farc, para sacarlo adelante. Ya escogió una terna para la Fiscalía General; los siguientes nombramientos claves serán en la Defensoría del Pueblo y la Procuraduría.

Conoce más

 

Comentarios
Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación

Inscríbete a nuestros newsletters

Lo bueno que es estar informado y de una manera diferente desde tu correo electrónico.

Selecciona los newsletters que quieres recibir
Al inscribirte, aceptas nuestros T y C y nuestra Política de privacidad.
Infórmate rápido