
Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
/
José Luis Casillas es un hincha del Athletic de Bilbao que se enamoró de María del Carmen Fernández. Cuando el hombre en mención trabajaba en el País Vasco, el 20 de mayo de 1981, nació su hijo más famoso, y por eso le puso un nombre de aquella región: Iker. El pequeño, oriundo de Móstoles, municipio de la Comunidad de Madrid, fue escalando rápidamente en las divisiones menores de Real Madrid, gracias a sus prodigiosos reflejos en el arco, y con apenas 18 años debutó en el viejo San Mamés, estadio del club que ama su padre.
Lea también: Daniel Muñoz: un hincha que se metió a la cancha
En 2015, y tras haber ganado tres Ligas de Campeones, cinco Ligas de España, dos Copas Intercontinental y un Mundial de Clubes, entre otros títulos, salió por la puerta de atrás del equipo merengue, al que le entregó todo y en el que se hizo leyenda. Él no quería alejarse de sus costumbres, de su país, y eligió Porto como su nueva casa. A poco más de 500 kilómetros de Madrid se sentía a gusto. Era feliz atajando (conquistó una Liga de Portugal y una Supercopa de ese país), hasta que llegó mayo de 2019 y el sufrimiento de un infarto.
Casillas tenía fe en volver a la portería, al verde césped, pero ha sido de los pocos objetivos que no ha logrado, pues se retiró y ahora tiene otro en mente. Buscará ser el nuevo presidente de la Real Federación Española de Fútbol. “Juntos vamos a poner nuestra Federación a la altura del mejor fútbol del mundo: el de España”, manifestó el hombre de nombre vasco que agradeció por el cariño que le expresaron sus fanáticos tras conocerse la noticia y que aseguró que está “trabajando con el máximo respeto y decisión en nuestra candidatura. Más de 23.000 electores nos esperan en unas elecciones justas y transparentes. 139 asambleístas decidirán”.
Sin embargo, los votos que decidirán al nuevo máximo dirigente del balompié español serán 140. Y se dividirán así:
20 miembros natos: el actual presidente de la Federación y los 19 presidentes territoriales.
49 clubes: 20 profesionales (11 de primera división y 9 de segunda) y 29 aficionados.
32 futbolistas: 13 de clubes profesionales y 19 aficionados.
11 árbitros: cuatro del fútbol profesional y siete de segunda división y tercera.
16 entrenadores: seis profesionales y diez aficionados.
12 miembros del fútbol sala: cuatro futbolistas, cinco clubes, un árbitro y dos entrenadores.
No será fácil el camino que deberá recorrer Iker Casillas a la presidencia de la Federación Española, pues el poder del fútbol en ese país lo tienen los presidentes de las federaciones territoriales (cada una corresponde a su respectiva comunidad autónoma). Además, a pesar de la popularidad del doble campeón de Europa y una vez campeón mundial con la selección de España, el contendor es el actual mandamás del balompié en ese país, Luis Rubiales, quien, por ahora tiene a los votos claves de su lado.
(Huracán, un club con equipos para el recuerdo)
Rubiales siempre creyó -al menos públicamente- en la inocencia de al menos siete de los presidentes territoriales que estuvieron implicados en la Operación Soule, una investigación que destapó un escándalo de clientelismo en la Federación Española cuando era presidida por Ángel María Villar, que debió abandonar ese cargo tras 29 años. Con el apoyo de los investigados, Rubiales logró ganar las elecciones anteriores. Sabe las estrategias para seguir en el cargo.
Iker Casillas deberá convencer a varios dirigentes, que por el momento se inclinan por la continuidad de Rubiales, para ganar la presidente de la Federación Española en las próximas elecciones, cuya fecha la debe establecer la Secretaria de Estado para el Deporte, Irene Lozano. Por ley, en año de Juegos Olímpicos los comicios se deben celebrar en la segunda parte del año. No obstante, Rubiales ha solicitado que se efectúen antes de que culmine el primer semestre. ¿Será para que Casillas no tenga tiempo de mover sus fichas?