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Me gustó bastante el grupo de los tres partidos jugados antes del complemento de la fecha del domingo. Quizás el más entretenido resultó el primer tiempo del Nacional-América, porque ya al cuadro verdolaga se le ve cara.
Mejoró esencialmente su sistema defensivo, que venía de tiempo atrás ofreciendo inseguridad e irregularidad. Parece haber terminado el desfile de parejas de zagueros centrales, y Zapata y Medina de a poco van sincronizando movimientos interesantes.
De paso, Macnelly Torres, por lo poco visto hasta hoy, creo jugó su mejor partido, haciendo lo que más sabe y le gusta: pasegol o buscando generar juego de forma vertical. Y la clave de este triunfo, insisto en la etapa inicial, fue ubicar a Dorlan Pabón por zona derecha, como un antiguo puntero, para aprovechar el déficit de marca en ese sector de parte del América.
De allí arrancó con fuerza y buscando siempre a Carlos Rentería, que llegó a gol por su olfato reconocido de goleador y por saber siempre estar en la zona de definición. De ahí sus tres goles. en unos acompañando el movimiento referido de Pabón y en otro, rebuscando el sitio para rematar.
América me gustó, así haya perdido, por la entrega, la disposición para ir a pelear el partido e intentar el gol. Ya que tiene patrocinadores, jugadores nuevos, ojalá pueda desterrar la sombra del descenso, así muchos dirigentes, y en eso incluyo a los de la Dimayor, lo quieran bajar de pinta.
Hernando Buitrago, el árbitro de este juego, tendrá partidos malos y otros buenos, como cualquier ser humano, pero es evidente que resulta el más rentable para la Dimayor. Es enfermo por mostrar tarjetas, ignorando que el fútbol es juego de contacto y de varones. Si la Dimayor le paga comisión por las multas aplicadas a los amonestados por él, se llena de billete. Ah, y es ser humano, a quien le da sed como a cualquiera. Le quitó la bolsita de agua a Pabón y después a los asistentes del América. Parece buen señor, lástima que las tarjetas sean su escudo para dirigir.
En este partido se comprobó aquello de la revancha que da el fútbol. Morales, del América, fue sorprendido por Carlos Rentería en el primer gol. Enseguida disfrutó su desquite, al llegar con el gol de empate a centro de Artigas.
Línea descuadernada
Si Millonarios va a presionar como lo hizo en buena parte de la derrota por 2-0 ante el Caldas, tiene que aclarar bien los principios defensivos. Los dos goles mostraron a una línea descuadernada, desordenada, otorgando ventajas aprovechadas por Pajoy y Dayro y nunca se percataron de la intención del visitante de jugar al pelotazo y así llegaron los goles. Millos del medio campo hacia adelante jugó bien, pero está desequilibrado. La lentitud de Mera y Cíchero debe ser corregida, porque si no, seguirán con el drama que representa querer jugar bien, poder atacar, aunque a la primera respuesta de contragolpe del adversario, pierden.
Tolima ganó bien en campo de juego en pésimas condiciones. El equipo mejoró algo respecto a su derrota ante Júnior. El problema latente es cómo atender dos frentes de juego sin nómina ni jugadores de jerarquía suficientes. Allí radica el problema de los pijaos, que por lo pronto en Argentina deben chocar con rival herido, como lo es Estudiantes.
En conclusión, me gustó esta tanda de tres partidos, en los que Nacional lució como el mejor de los seis y Once Caldas reaccionó después de su melancólica caída en la Libertadores.