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Cuando la mayoría de los empresarios y de los economistas daban prácticamente por descartado que el Banco de la República cambiara su política monetaria de los últimos meses y los más optimistas sólo apostaban a que las tasas de interés se mantuvieran en 10%, en su última reunión del año la junta del Emisor decidió adelantar su regalo de Navidad y redujo en 50 puntos básicos los tipos de interés, dejándolos en 9,5%.
La sorpresiva decisión, según explicó el gerente del Banco, José Darío Uribe, se debe a que la inflación ha comenzado a ceder y todo indica que continuará con esa tendencia en los próximos meses. “La inflación anual al consumidor se redujo en el mes de noviembre de 7,94% a
7,73%. Si bien esta cifra permanece en niveles altos, es de esperar que continúe cayendo hacia la meta rango de entre 4,5% y 5,5%, fijada para 2009”.
Los primeros en aplaudir la medida fueron los industriales, quienes el miércoles pasado le habían solicitado, mediante una misiva, a la junta del Emisor la reducción en los tipos de interés.
“Es una decisión correcta. Todos los elementos estaban dados (inflación, desaceleración, necesidad de liquidez, crisis internacional) para que se tomara esta medida. Así el Banco da una señal de que va a estar liderando la lucha que se requiere para superar estos momentos difíciles. Este cambio de postura revela que la entidad tiene una visión de más largo plazo”, aseguró Luis C. Villegas, presidente de la Asociación Nacional de Empresarios (Andi).
En la misma línea, el presidente de la Sociedad de Agricultores de Colombia (SAC), Rafael Mejía, indicó que “esta disminución en la tasa le da un mejor panorama al sector productivo para 2009. Ahora hay que evaluar si es suficiente o no y mirar la liquidez del sistema financiero para que con la reducción del encaje bancario, los recursos que se liberan no vayan a parar en manos del Gobierno para invertir en TES”.
Otros que mostraron su satisfacción con la decisión del Banco de la República fueron los analistas, quienes, sin embargo, calificaron la medida como tardía.
“La reducción de las tasas de interés refleja la necesidad de la economía nacional, porque el crecimiento se desplomó y la preocupación sobre la situación doméstica ahora es mayor, pero los efectos aún no se verán”, pues este tipo de medidas tardan entre 12 y 18 meses para mostrar resultados, explica el ex director de Planeación Nacional Juan Carlos Echeverry.
Por esa razón, para Mauricio Rodríguez, rector del Colegio de Estudios Superiores de Administración, “el próximo año, el Banco debe bajar por lo menos entre tres y cuatro puntos porcentuales los tipos porque no tiene otra alternativa; ahora la prioridad es luchar contra la desaceleración y el desempleo; la inflación dejó de ser hace mucho rato la principal preocupación”.
Pero ese constante recorte en las tasas que se pueda presentar el otro año, “dependerá en gran medida del comportamiento de la inflación en los próximos meses. Sin embargo, este paso inicial es una ayuda para el sector productivo y una buena señal con la que termina el Banco su política monetaria este 2008”, sostiene el ex ministro de Hacienda Juan Camilo Restrepo.
Las buenas noticias con las que termina el año el Banco de la República no paran ahí. Al término de la reunión de ayer, el gerente del Emisor no sólo mostró el viraje de la política monetaria, sino que además evidenció que la junta hoy es mucho más flexible y está más dispuesta para bajar rápidamente las tasas de interés en 2009. “La posibilidad de seguir relajando la política monetaria dependerá de manera crítica del comportamiento esperado de la inflación y de las expectativas frente a las metas”, sentenció Uribe.