Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
/
Ante el duelo de este miércoles contra el campeón mundial en el Bernabéu sólo queda pedirle al de arriba que nos agarre bien confesaditos y que nos perdone todas las culpas.
Es el máximo nivel de exigencia posible, contra un equipo en todo el sentido de la palabra, con jugadores brillantes, vistosos, con una gran memoria táctica, en su casa y con ansia de desquitarse luego del revés sufrido ante Portugal en su ultima experiencia Fifa. Del Bosque definió el juego con una frase tan sencilla como lapidaria: “España no juega amistosos, España juega partidos de preparación”. Son cosas bien diferentes y la frase del técnico salmantino indica que Xavi, Iniesta, Ramos, Villa, Torres y Cía. van a jugar muy en serio. Hernán Darío Gómez apeló a una convocatoria razonable y lógica llamando la base del equipo con los que juegan en Europa. Tan sólo Neco, Valencia y Dayro de por acá, y el consentido Gio Moreno desde Argentina aparecen en la llamada. Vuelve el trío de guerreros del medio con Aguilar y Guarín, que ya habían tenido una oportunidad al inicio de este proceso, y reaparece Sánchez en la convocatoria. Salvo la no convocatoria de Darwin y Chará, esa nómina parece ser lo mejor para Copa América y eliminatorias. Sobre el papel está clarísimo que Colombia apelará a la memoria dispersa de otras convocatorias, porque no hay tiempo de trabajar y tan sólo las condiciones individuales de los jugadores permitirán afrontar este durísimo lance ante el campeón mundial, el más difícil en muchos años para una selección colombiana. Gómez entiende que el equipo debe sustentarse sobre el momento de cada jugador y que el orden táctico será relativo por la falta de trabajo. Aceptando las palabras del técnico de la selección de mayores sobre la importancia de los entrenamientos para crear una estructura táctica, una memoria de movimientos gracias a la repetición, no se entiende su airada defensa del técnico de la Sub 20. Lara fracasó en todo el sentido de la palabra y su selección en Arequipa jamás mostró argumentos tácticos. No se defienden bien, no hay relevos, no hay doblajes de marca, no hay referencias, se dejan levantar la pelota desde los costados, los volantes no aprietan y no presionan, los centrales no cabecean y se posicionan mal. Y en la parte ofensiva, es el monumento al individualismo y al ego inflado de sus estrellitas. Tácticamente, Lara perdió 20 microciclos, dos años y medio de estar con ellos y nosotros perdimos el tiempo con él, con Lara. La defensa de Gómez suena a solidaridad de género y no se la cree nadie…