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Dirigía el modesto Alumni, equipo participante en la liga regional de Casilda en la provincia de Santa Fe, Argentina, y una expulsión durante uno de los partidos cambiaría su vida para siempre.
Transcurría el minuto 15 del encuentro y a Sampaoli las decisiones del juez central lo habían desencajado. Comenzó a gritarlo, a decirle cuanta cosa se le ocurriera. Fue expulsado, pero antes de abandonar el terreno de juego analizó los alrededores del estadio. Estaba buscando un lugar para continuar dirigiendo; no podía permitir que el equipo se quedara sin sus instrucciones. Localizó un árbol alto al cual pudiera trepar. Hasta allí llegó, se puso sus gafas de sol y en medio de las ramas empezó a darles órdenes a sus jugadores.
La imagen de Sampaoli trepado en el árbol fue captada por un fotógrafo del diario La Capital, de Rosario. Al día siguiente causó sensación en las personas que la vieron, pero hubo una en especial que quedó maravillada con la recursividad de este entrenador. Se trataba de Eduardo López, presidente de Newell’s Old Boys, equipo de primera división, quien inmediatamente decidió contratarlo. La misión de Sampaoli era dirigir al Club Atlético Argentino, equipo que militaba en la cuarta división del fútbol gaucho pero que era administrado por Newell’s.
De ahí en adelante nadie pudo pararlo. Dirigió varios años en el fútbol peruano, luego en Ecuador y finalmente llegó a territorio austral donde alcanzó reconocimiento internacional con la Universidad de Chile, equipo al que guió en la consecución de tres ligas chilenas y una Copa Sudamericana.
A conquistar América
Final del partido en el estadio Nacional de Santiago de Chile. La selección local acababa de derrotar por 2-1 a su similar de Perú y con este resultado la clasificación a la final de la Copa América 2015 se hacía realidad. En medio de la euforia de las 45.000 personas que colmaron las gradas del coloso de Ñuñoa, como es conocido este recinto deportivo, y la euforia de los jugadores por el logro conseguido, se destacaba la figura del entrenador Jorge Sampaoli, quien al borde del llanto se abrazó con su cuerpo técnico. Rápidamente saludó a la afición y se metió en los camerinos. Para Sampaoli no había tiempo de celebraciones; ya estaba pensando en la final del próximo sábado 4 de julio. El argentino quiere seguir haciendo historia con la roja, quiere conquistar América.
“Estar en la final en casa es un sueño que queríamos cumplir y se nos dio”, aseguró Sampaoli con sobriedad al término del encuentro. “Nuestra obligación era llevar a Chile hasta esta instancia y lo logramos. Ahora a planear lo que se viene en este decisivo encuentro y a pensar en un nuevo sueño, que sería ganar la Copa”, añadió en la corta conferencia de prensa tras el triunfo frente al conjunto inca.
El Hombrecito, como es conocido el estratega de 55 años por su baja estatura pero fuerte carácter a la hora de dirigir, es consciente de la responsabilidad histórica que lleva sobre sus hombros. Esta es la quinta vez que la selección de Chile accede a una final del torneo de selecciones más antiguo del mundo y en todas perdió. En las ediciones de 1955, 1956, 1979 y 1987 estuvo cerca de llevarse el título, pero por diferentes motivos siempre terminaba derrotado por sus contrincantes en el duelo final. Por eso el combinado representativo del país austral quiere cambiar las estadísticas y el sábado dar un giro a esa tendencia histórica. Sampaoli sabe que tiene un equipo con las condiciones para lograrlo.
“Habrá que preparar la final de la mejor manera posible, en lo teórico y lo táctico, con el fin de ser extremadamente competitivos en un partido que será muy difícil. No podemos repetir lo vivido contra Perú. Fue el partido en el que mas desorden tuvimos en el campo, y además la ansiedad nos jugó en contra. No podíamos cristalizar el partido y nos costó un poco”, señaló el entrenador sobre su próximo reto.
Este argentino, que espera contribuir con su trabajo para darle una gran alegría a todo el pueblo chileno el próximo sábado, se enfrenta al partido más importante de su carrera. Por eso espera que todo salga acorde con lo planeado y, si es necesario subirse a un árbol o en donde sea, lo hará con tal de ver a la selección de Chile alcanzar el título de la Copa América 2015.