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El informe semanal de Asobancaria indica que además de servir para remunerar a los accionistas, "estas utilidades, por decisión de la asamblea de accionistas, juegan un papel fundamental en la estabilidad financiera en la medida en que fortalecen el patrimonio de la entidad por la vía de reservas – obligatorias o voluntarias-".
Recuerda el informe que del total de utilidades de los bancos generadas el año pasado que fueron de $ 2.9 billones el 48% permaneció en el patrimonio de las entidades en forma de reservas, las cuales aumentaron los colchones de capital para enfrentar los riesgos propios de la actividad.
Sin esos recursos, la solvencia bancaria no sería hoy del 14% sino muy cercana al mínimo exigido por la regulación que es del 9%, precisa el informe del gremio de los banqueros.
Explica el informe que contar con una solvencia del 14% hace una gran diferencia en momentos en que el capital escasea en el mundo financiero.
Destaca el estudio que la falta de capital ha inducido un gran desapalancamiento en las economías desarrolladas el cual se traduce en menor capacidad para tomar riesgos, menor crédito a la economía y por ende menor dinamismo en
la actividad económica, lo cual conduce a más desempleo y profundización de la crisis internacional.
Explica Asobancaria que "la fortaleza patrimonial de la banca colombiana lograda gracias a los buenos resultados económicos de los últimos años, le permitirá seguir apoyando los sectores productivos y a los hogares en sus decisiones de inversión y consumo".
El informe de Asobancaria considera que "mientras que en el mundo desarrollado se discute la importancia de crear unas reservas contra-cíclicas que le permitan a la banca crear colchones de provisiones en momentos de auge económico, ha pasado casi desapercibido que desde hace varios años la regulación colombiana incorporó dicho sistema".
Dice el gremio que debido a esta decisión, "el país está hoy en una posición más sólida que otros países de América Latina para enfrentar el deterioro esperado de la cartera en la fase descendente del ciclo económico.
Explica Asobancaria que "del total de provisiones con que cuenta hoy la banca ($6 billones), el 21% corresponde a
provisiones contra-cíclicas. Vale la pena recordar que, si bien este mecanismo se incorporó en los modelos de referencia desde julio de 2007 para cartera comercial y julio de 2008 para cartera de consumo, su constitución y reconocimiento en la contabilidad se venía haciendo desde 2006 a raíz de las medidas prudenciales expedidas por la
Superintendencia Financiera".
2008, un año positivo
Este año fue positivo para la economía en general y ara la banca. "Pese a la desaceleración del crédito de consumo, la economía contó con recursos suficientes para financiar las decisiones de gasto de los hogares y de inversión de las empresas".
Dice el informe que "fruto de la mayor prudencia bancaria y de la oportuna actuación de la Superintendencia Financiera, el país goza de una reconocida estabilidad financiera y confianza en su sistema bancario. Este es uno de los mejores activos con que cuenta el país para afrontar la turbulencia actual, que seguramente permanecerá al menos por varios meses adicionales".
El gremio advierte que el deterioro esperado en la calidad de la cartera, "no pondrá en riesgo la estabilidad financiera ni generará restricciones masivas de crédito a los hogares y las empresas como ocurrió a finales de los noventa".
Considera Asobancaria que "la banca se encuentra preparada para seguir apoyando el crecimiento económico y cumplir a cabalidad su principal función que es la de canalizar el ahorro de los colombianos al conjunto de la economía en condiciones de seguridad para los depositantes".
Sombrío 2009
Asobancaria estima que el crecimiento económico estará entre 2.5% y 3.0%, el déficit en la cuenta corriente de la balanza de pagos será de 3.0% del PIB y el desempleo aumentará 70 p.b. (puntos básicos).
Destaca sin embargo que entre las noticias positivas "estarán la convergencia de la inflación y las expectativas al rango meta de 2009 y el espacio que se abre para poder reducir la tasa de interés del Banco de la República y con ella el conjunto de tasas en la economía".
El gremio indicó que espera que el crédito siga fluyendo hacia las actividades productivas y los hogares, aunque
con unos estándares de riesgo y verificación de capacidad de pago de los clientes mucho más exigentes.
Advierte que "habrá una mayor precaución de los bancos en la asignación del ahorro del público. Aunque es previsible que aumente el nivel de inversiones en activos con menor riesgo, no será en las magnitudes ni con la velocidad de
lo que ocurrió a finales de los noventa".