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Polonia continuaba el lunes reponiéndose de la pérdida de su presidente y 96 miembros de la cúpula política de este país. Cuando aún ondeaban las banderas rojo-blanco y las flores adornaban la avenida por la cual desfiló el féretro del desaparecido presidente Lech Kaczynski, las autoridades anunciaron que el cuerpo de su esposa, María, había sido encontrado en el lugar de la tragedia.
Las autoridades rusas y polacas continuaron con las pesquisas por las circunstancias en las que se produjo el accidente, luego de que se confirmara que fue el veterano piloto del avión presidencial quien tomó la determinación de proseguir la ruta y aterrizar en el aeropuerto de Smolensk pese a las advertencias de la torre de control, que le pidió al capitán del Tupolev que cambiara de rumbo debido al mal clima.
Algunos medios especularon que el propio Kaczynski pudo ordenarle al piloto aterrizar en Smolensk pese a la poca visibilidad. Sin embargo, esta versión fue desmentida por el fiscal jefe de Polonia, quien aseguró que no había información por el momento para sustentar esa teoría.
En el accidente murieron importantes líderes militares, figuras de oposición y el presidente del Banco Central de Polonia. El presidente interino, Bronislaw Komorowski, miembro de la Plataforma Cívica (PO) de Tusk, que era favorito para vencer en las elecciones planeadas para octubre, comenzó a llenar plazas importantes del gobierno, cuyos titulares perecieron en el siniestro. “La primera tarea que fijaré para el nuevo jefe de la Oficina Nacional de Seguridad (BBN) es una revisión de las normas de viaje de altos oficiales militares”, dijo, adicionalmente, a la prensa.
El presidente del Senado polaco, Bogdan Borusewicz, anunció que una gran ceremonia tendrá lugar en Varsovia, el próximo sábado, junto a la histórica Tumba del Soldado Desconocido, para despedir a las 96 víctimas. Desde este martes, y hasta ese día, serán exhibidos los ataudes cerrados del presidente Kaczynski y su esposa María, en la cámara ardiente de la planta baja del Palacio Presidencial, para que los miles de ciudadanos que lamentan su muerte puedan despedirse de la pareja.
El accidente ha servido también para poner en marcha un histórico e inédito acercamiento diplomático entre Polonia y Rusia, que en los últimos años han vivido inmensas tensiones. “Si el accidente de Smolensk ha dejado algo positivo es la actitud de Rusia, su cooperación en los momentos difíciles y la solidaridad de Vladimir Putin”, le dijo a la agencia EFE Maciej Knapik, analista de la cadena de televisión TVN24.