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Durante ocho años consecutivos el Festival de Teatro Sala B ha establecido su lugar en la cartelera cultural de Bogotá. Sin embargo, este año, debido a nuevas políticas gubernamentales para proyectos denominados de apoyos concertados, el festival junto a otras acciones del sector quedó en la cuerda floja, al perder el apoyo económico que recibía para realizar un circuito con más de siete temporadas de tres días cada una, tal como lo había logrado en las últimas cuatro ediciones. A pesar de las circunstancias y como parte de una resistencia cultural, la agrupación Púrpura Creactivo, en cabeza de William Guevara, decidió tomar el liderazgo de esta iniciativa para su novena edición.
El Festival se llevará a cabo del 6 de septiembre al 6 de octubre; un mes en el cual los espectadores podrán disfrutar cinco temporadas de obras de teatro, cuatro lecturas dramáticas y tres encuentros con agentes del sector teatral en seis salas de la capital. Al igual que en las versiones pasadas, se realizó una convocatoria abierta para escoger las obras que estarían en el circuito de esta edición. Varias compañías de la capital de mediana trayectoria, que se encuentran entre los 6 y 19 años de creadas, se presentaron y tras evaluaciones y selección de los jurados fueron escogidas cinco obras.
El espacio que ofrece el Festival Sala B tiene una oferta específica para agrupaciones que trabajan el teatro de texto y no tienen vitrina propia para ser exhibidas: “Son compañías que no cuentan con plataformas de comunicaciones ni de publicidad y que tienen trayectoria de muchos años; además, ofrecen otras miradas del teatro de autor”. En palabras de Guevara, el festival se convirtió en la plataforma ideal para que estas compañías pudieran circular sus obras y contar con un escenario en donde hacerlo.
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Festival Sala B es un ejercicio a cargo de un colectivo de grupos y compañías teatrales que anualmente delegan el liderazgo del evento a una agrupación diferente, con el fin de renovar y reinventarse de alguna manera. Aunque este año no hubo encuentro sectorial para diseñar el festival, tampoco un presupuesto básico, había ganas de mantener este espacio vivo y eso fue lo que motivó a William Guevara para levantar la mano y tomar la batuta del evento. “Un festival que llega a su novena edición y busca demostrar que las acciones son para ejecutarse; no vale la pena decir que se trabaja por algo cuando no se demuestra ese trabajo”, asegura Guevara al hablar de lo que está pasando este año detrás de la organización del programa.
Junto a Púrpura Creactivo, entidades del sector se quisieron vincular. Fue así como se convirtió en un festival colectivo y “hecho a mano”, como lo llama William. Cuenta con el apoyo de la gerencia de arte dramático de Idartes, el Teatro Charlot, la Compañía Nacional de las Artes, Samadhi Industria Creativa, Deca Teatro, Planisferio y Corle Producciones, y de artistas que hicieron las veces de jurados en la convocatoria: la directora y docente Katalina Moskowictz y el actor y docente Libardo Mejía.
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El grupo Teatro Estudio 87 estará presente con su obra Un ocaso frente al río, bajo la dirección de Carlos Moisés Ballesteros; Taller 406 presenta La Shakespeare, bajo la dirección de Sirley Martínez, quien también hizo la adaptación del texto original Shakespeare, mujer silenciada, de Manuel Molins; la Compañía Nacional de Artes trae la obra El enfermo imaginario, de Moliére, a cargo de César Morales y bajo la dirección de Alejandro Gómez; VB Ingeniería Teatral presentará Una mariposa se posó en mi hombro el día que dijiste sí, bajo la dirección de Arístides Vargas, y el grupo Génesis Teatro estará presente con su obra Madre coraje, bajo la dirección de Carlos Eduardo Suárez.
Sin duda, el impacto del Festival este año estará enmarcado en el precedente que deja en el sector cultural. Bogotá cuenta con 400 grupos y 100 espacios de teatro, y a pesar que no es considerada una capital teatral, es hora de que sea reconocida por espacios que buscan sembrar “semilla generacional”, como dice su director: “No buscamos cambiar mentes, solo queremos que a futuro otros grupos puedan recoger eso que hoy sembramos”.