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Después de coquetear con el techo de los 12.000 puntos, el índice accionario Dow Jones cerró a la baja por cuenta de un crecimiento del PIB norteamericano de 3,2% en el último trimestre del año pasado, algo por debajo de la apuesta del mercado, frenado por acumulación de inventarios de materias primas a pesar de unas ventas finales robustas.
Este resultado mantiene la duda sobre la recuperación definitiva de la principal economía del mundo. La consecuencia de esta incertidumbre es un dólar débil, tasas de interés bajas en economías desarrolladas y la necesidad de que economías como las de China e India se mantengan en fuerte expansión para jalonar la demanda mundial, que se necesita para que el comercio internacional no desfallezca y el desempleo no se dispare, reactivando así nuevamente la crisis económica mundial.
En Colombia los índices accionarios cierran el primer mes del año en terreno negativo, a la espera de la publicación de resultados corporativos y Asambleas de Accionistas, en medio de pronósticos positivos de la mayoría de analistas para el año debido a los buenos fundamentos de las empresas; las obras de reconstrucción que llevará a cabo el Gobierno con el dinero recogido con los decretos de emergencia económica; la integración de las bolsas de Perú, Chile y Colombia; el mayor posicionamiento de fondos de inversión extranjera debido a el otorgamiento del grado de inversión al país y a los cuantiosos recursos que les siguen entrando a los Fondos de Pensiones locales.
Como factores negativos para las acciones estarían una recaída de la economía mundial y el inicio de una política monetaria restrictiva por parte del Banco de la República, que encarezca el costo de capital en la economía si la inflación empieza a preocupar la sostenibilidad del crecimiento.
Pareciera observarse un agotamiento del mercado interno de los Estados Unidos y de ahí su necesidad de volcarse hacia los mercados externos, apuntalando su agresividad comercial con un dólar débil. Si esta nueva vocación hacia las exportaciones no les funciona, los mercados lo reflejarán. Por ello el estancamiento de los índices estarán afectados por los futuros datos de balance comercial, especialmente frente a China, que, a diferencia de Colombia, puede mantener devaluado artificialmente su tipo de cambio para protegerse de la competencia externa.