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Saltándose el protocolo, que prohíbe que se le hable al Santo Padre antes de iniciar la misa de Resurrección, el cardenal Angelo Sodano realizó una férrea defensa del Sumo Pontífice, en lo que fue interpretado como un indicador de la gravedad de la crisis que actualmente asola al Vaticano.
“Santidad, no está sólo, los fieles no se dejan impresionar por las murmuraciones del momento” , afirmó el Cardenal, minutos antes de comenzar el servicio, frente a miles de personas que se congregaron ante el Vaticano para escuchar la bendición Urbi et Orbi. “Hoy toda la Iglesia desea decirle, a coro, felices Pascuas, amado Santo Padre. La Iglesia está con usted… y con usted está el pueblo de Dios, que no se deja impresionar por las murmuraciones del momento”.
En Francia, entre tanto, el cardenal y arzobispo de París, André Vingt-Trois, afirmó que en la actualidad la Iglesia sufre “una campaña de denigración y calumnias con el objetivo de manchar al Papa”, dijo el también presidente de la Conferencia Episcopal de Francia.
La jornada de el domingo, sin embargo, también abrió la posibilidad para demostrar perdón y arrepentimiento. Los presidentes de las conferencias episcopales de Inglaterra y Escocia, por ejemplo, ofrecieron disculpas por los “pecados” cometidos dentro de la institución. El arzobispo de Westminster, Vicent Nichols, máxima autoridad de la Conferencia Nacional de Obispos en Inglaterra y Gales, admitió que se han cometido “pecados muy graves”, mientras que el cardenal Keith O’Brien, presidente de la Conferencia Episcopal de Escocia, manifestó que “muchos males se han cometido en el mundo, particularmente en relación al abuso sexual de niños y jóvenes”.
Otro que se disculpó fue el Predicador de la Casa Pontificia Raniero Cantalamessa, quien el viernes comparó los ataques a la Iglesia católica con el antisemitismo. Ambos, había asegurado el predicador, se “basan en prejuicios”. En una entrevista publicada este domingo, por el diario Correo de la Serra, se disculpó y aseguró: “Si, contra mi intención he dañado la sensibilidad de los judíos y de las víctimas de pederastia, estoy sinceramente apenado y pido perdón”, dijo.