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Gracias a la Comisión de Regulación de Telecomunicaciones (CRT) el sueño de los colombianos no volverá a ser interrumpido por inesperados mensajes de texto que, aún en las madrugadas, eran enviados por los operadores de telefonía móvil a sus usuarios.
En respuesta a las frecuentes quejas de la ciudadanía al respecto, la CRT tomó la decisión de emitir una normativa sobre el envío de estos mensajes para que los usuarios tengan mayor control sobre el qué y el cuándo de lo que reciben en su celular.
Pero además de contribuir con que los sobresaltos nocturnos de los usuarios de telefonía móvil disminuyan, la CRT avanza en el cumplimiento de objetivos adicionales al de proteger al ciudadano. Así, como explica Cristhian Lizcano, director de este ente, su objetivo es que en Colombia aumente la conectividad, la oferta en convergencia crezca y haya competencia para beneficio de los consumidores.
Y efectivamente las telecomunicaciones crecen, mientras la mayoría de sectores de la economía sobrellevan los efectos de la crisis económica mundial y de la desaceleración del consumo interno. El número de suscriptores a internet en Colombia aumentó 11% en el tercer trimestre de 2008, con lo que se llegó a 1.969.023 usuarios, y el país se ubica como el quinto en el mundo con mayor crecimiento de conexiones en banda ancha.
Pero precisamente esa tendencia creciente trae más retos para el sector. “Lo que se viene ahora, además de consolidar el crecimiento de conectividad y banda ancha, es todo el tema de contenidos y aplicaciones sobre las redes actuales. Eso ha ido escalando. Por ejemplo, ya tenemos internet móvil, pero lo que viene es que podamos hacer las transacciones financieras a través del celular o tener el mapa con georreferenciación”, explica Lizcano.
Así como la tecnología se hace obsoleta de un día para otro, el marco regulatorio para el funcionamiento de las telecomunicaciones también pierde vigencia y demanda actualizaciones. Y ese marco diferente, para Lizcano, está condensado en el proyecto de Ley de TIC (Tecnologías de la Información y la Comunicación), que, entre otras disposiciones, daría lugar a la creación de la Agencia Nacional del Espectro y “fortalecería la capacidad regulatoria del Estado para garantizar la competencia con base en un esquema de redes y mercados”.
“Consideramos que el proyecto de Ley de TIC que lidera el Gobierno Nacional, y que ya lleva dos debates aprobados, sí es un paso necesario que el sector reclama y necesita, porque da respuesta a lo que el mercado, especialmente los usuarios, necesitan”. La proyección del Ministerio es que la ley esté lista este mes, y con esto, según Lizcano, la regulación colombiana estaría al nivel de la de países como Chile y México, con mayor trayectoria en esta materia.
De otra parte, para el comisionado también sería importante que en el marco legal se incluya a la televisión. “Lo ideal sería que la CRT se encargara de la regulación del acceso y uso de las redes en convergencia, independientemente del servicio, de los parámetros técnicos, calidad y protección de usuarios, mientras que la Comisión Nacional de Televisión (CNTV) debe estar del lado de los contenidos, manejo del espectro para televisión y el tema de las habilitaciones y prestatarios”.
Pero ahí no paran las actividades de la CRT. El 2009 llega con la puesta en marcha de los estudios para implementación de la portabilidad numérica en móviles y los estudios de viabilidad del mismo proyecto en fijos. La Ley sancionada a principios de noviembre establece que, a más tardar en 2012, debe estar implementada la portabilidad para móviles, una medida que según Lizcano promoverá la competencia, pues no es un secreto que una de las razones por lo que un usuario se mantiene con el mismo operador es la importancia que le representa conservar su número.
Así las cosas, resta esperar cómo se siguen moviendo la Ley de TIC y los estudios de portabilidad numérica, y cómo reciben los operadores de telefonía móvil la normativa emitida por la CRT en relación con los mensajes SMS, pues, hasta antes de hacerse pública la decisión del ente regulatorio, la industria móvil veía la medida como algo “inconveniente”, por el posible impacto que tendría en el negocio. No obstante, como explica Lizcano: “el interés de la Comisión no es atacar una actividad legítima, sino darle mayor control al usuario”.