Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
/
Todo era tranquilo para María Teresa Perry en su trabajo como gerente liquidadora del Banco del Estado, hasta cuando recibió la llamada para que se hiciera cargo de la devolución de los dineros que habían confiado miles de ahorradores a DMG.
Ahora esta abogada bogotana, quien en su tiempo libre se dedicaba a jugar golf y bridge, está metida en cuerpo y alma para poder solucionar la problemática que afecta a cerca de 200 mil familias en todo el país.
La señora Perry considera que el encargo del Gobierno no es un “chicharrón”, sino una oportunidad para ayudar a todas estas personas afectadas.
Recalca que no tiene miedo, ya que su cargo es netamente administrativo, pero explica que en todos los procesos y trabajos existen riesgos.
“Lo único que se hará es confrontar la información de las tarjetas con la base de datos de DMG y proceder a devolver el dinero, siempre y cuando se compruebe que la entidad les debía estos recursos”, explicó.
La agente liquidadora tiene amplia experiencia en el tema. Es abogada de la Universidad del Rosario, con especialización en el Instituto de Ciencias Políticas de París. Además, tiene especializaciones en derecho público, económico, en derecho de seguros y resolución de métodos alternativos.
Arrancó en el sector privado, con la empresa de Rafael Espinosa Hermanos, luego pasó a la compañía Mundial de Seguros y posteriormente se dedicó a la liquidación de entidades financieras.
Entre sus últimos trabajos está la liquidación de la Cooperativa Solidarios, la Caja Agraria, Seguros Atlas y el Banco del Estado, labor que tuvo que dejar en el camino para asumir el reto de DMG.
Perry considera que es fundamental que los ahorradores pierdan el miedo de entregar la tarjeta, debido a que es la única forma de confrontar la información para luego proceder a la devolución del dinero.
A los ahorradores se les expide un recibo, en el que quede consignada la prueba de lo que entregaron, señaló.
Por ahora sólo espera que todos los afectados hagan su solicitud, ya que vencido el plazo no procederá ninguna alternativa para acceder a reclamar su dinero.
La señora Perry sostiene que el trabajo duro ya empezó. “Imagínese la recepción de todas las solicitudes a nivel nacional, la capacitación del personal, todo esto ha sido muy arduo. Se presentan muchas inquietudes que hay que resolver con claridad, para evitar desorientar a los afectados”.
La agente liquidadora espera culminar este proceso muy rápido para garantizar que las personas afectadas recuperen sus recursos.
La talega del golf y las cartas para jugar bridge quedarán a un lado.