Visita a los presos del Panóptico
Durante más de 70 años fue *la principal cárcel del país*. Allí purgaron
sus penas combatientes de las incesantes guerras que sacudieron al país
durante el siglo XIX e, incluso, de la Guerra de los Mil Días. *Thomas Reed,
el mismo arquitecto que diseñó el Capitolio Nacional*, fue el encargado de
poner en planos la Penitenciaría del Estado Soberano de Cundinamarca en 1870
en plena carrera séptima, la principal de Bogotá en aquella época.
Las historias tristes y oscuras ocuparon la frialdad de sus pasillos y celdas
hasta* 1946*,* *cuando se construyó *La Picota *y el *Panóptico *fue
llamado *Museo Nacional *y se dedicó, por ley, a albergar las más
importantes colecciones de arte. El edificio mereció una restauración y* en
1975 fue declarado Monumento Nacional*. En sus últimos días como cárcel,
el panóptico fue protagonista de condiciones de hacinamiento e insalubridad,
pero lejos estaba esa situación de la crisis carcelaria que tiene al país
al borde de una emergencia por una sobrepoblación del 200% en las
principales penitenciarías.
*Un grupo de damas de la sociedad bogotana* se trasladó el 1° de mayo de
1922 a ofrecerles un rato de esparcimiento y un almuerzo a los presos del
Panóptico. Ellos, en agradecimiento, declamaron y se tomaron las fotos de
rigor para la historia.