
Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
/
El pasado lunes, 787 días después, James Rodríguez volvió a entrenarse en el Real Madrid luego de que se venciera su cesión por dos temporadas con el Bayern Múnich. Luego de la sesión de trabajo, en su salida de Valdebebas, los hinchas del cuadro merengue le suplicaron que no se marchara a otro equipo.
El ’10’ tiene el apoyo de la afición y la directiva, pero no del hombre más importante: su entrenador. En rueda de prensa, Zinedine Zidane, al ser consultado por el futuro del cucuteño, respondió, al igual que siempre, con palabras parcas. Una historia que ya conocemos.
«No sé qué pasará con él. Estamos aquí los que estamos y eso es lo único que me importa», fueron las cortas palabras del francés, haciendo referencia a que James se quedó en Madrid haciendo trabajos de acondicionamiento físico.
Algo pasó entre Zidane y James en el pasado. Una historia que muy pocos conocen, pero que sigue marcando el destino del colombiano en el club de sus amores. Este diario pudo conocer que Julen Lopetegui, exentrenador del Real Madrid, pidio el regreso de James. Pero sus malos resultados hicieron que saliera por la puerta de atrás. Santiago Solari fue el técnico interino y meses después se confirmó el regreso de Zidane, algo que ni James ni nadie esperaba.
Otro que defintivamente no lugar en la plantilla es Gareth Bale, un hombre a quien Zidane no ha tenido piedad en las conferencias de prensa. «Si se va mañana, mejor».
No ha sido buena la pretemporada del Real Madrid, sobre todo, luego de la derrota 7-3 ante el Atlético de Madrid. El equipo ha mostrado fragilidad defensiva en todos los partidos, falta de ideas y poca chispa en ataque. Con la salida de Dani Ceballos y la grave lesión de Marco Asensio, el terreno está armado para que James se quede. Algo que podrá pasar, eso sí, en contra de la voluntad de Zinedine Zidane.