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Una fuerte tormenta de nieve azotó este viernes la ciudad de Nueva York y gran parte del noreste estadounidense, forzando el cierre de comercios, escuelas y sistemas de transporte.
Las personas se dirigían con dificultad a sus trabajos ante el cese del funcionamiento de los trenes subterráneos y el servicios de buses en Nueva York, donde se han acumulado varios centímetros de nieve. En Wall Street, empleados trabajaron desde sus casas o enfrentaron la tormenta para llegar a sus trabajos, por lo que era improbable que la tormenta tuviese un impacto en los movimientos comerciales.
“No creo que afecte el volumen y los volúmenes han estado livianos de todas maneras”, dijo Alan Valdes, director del piso de actividades comerciales en Kabrik Trading. “Diría que los volúmenes serían livianos aunque estuviese soleado”, agregó.
La tormenta invernal, que comenzó el jueves y está pronosticado que dure hasta el sábado, es la tercera de gran fuerza que afecta a la región en un mes. Sectores de Pensilvania, Massachusetts, el norte de Nueva Jersey y Nueva York podrían esperar acumulaciones de nieve de hasta 61 centímetros, según informó el Servicio Meteorológico Nacional (NWS, por su sigla en inglés).
La tormenta avanzaba muy lentamente y se esperaba que estuviera sobre el noreste del país hasta el sábado. El impacto del mal tiempo invernal podía ser sentido en la economía estadounidense, que lucha por salir de la recesión.