
Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
/
Para cada perfil viajero hay un destino ideal. Wigtown, en el sureste de Escocia, es uno para los amantes de los libros, la calma del campo y la brisa con olor a mar. A solo dos horas de Glasgow, capital del país, se le considera como el pueblo nacional de los libros.
Sus decenas de librerías y su Feria Internacional del Libro, entre finales de septiembre y comienzos de octubre, la convierten en un lugar que hace parte de la lista de deseos de libreros y amantes de las buenas historias.
Le puede interesar: Así me fue en El telar de las palabras, la primera librería de mujeres de Bogotá.
Además de contar con la librería de segunda mano más grande de Escocia, Wigtown tiene otro atractivo relacionado con el mundo de las letras. The Open Book es una librería como ninguna. A ella llegan los viajeros que desean ser sus dueños por una semana.
Así pues, los huéspedes pueden acomodar los libros como deseen, abrir a la hora que les apetezca y manejar la caja. Ha sido tanto su éxito que The Open Book tiene reservas en Airbnb hasta 2021, año de tope de la página, y una lista de espera de personas que sueñan por convertirse una vez en su vida en libreros, contadores de historia y lectores empedernidos envueltos por una calma que solo la pueden dar los libros y la brisa de Wigtown.
Aunque el pueblo siempre ha sido un destino con el atractivo de los libros, The Open Book es el origen de una historia de amor entre la cineasta estadounidense Jessica Fox y el lugareño Shaun Bythell en 2008.
Bythell es el dueño de The Book Shop, la librería de segunda mano más grande de Escocia, y cuando conoció a Fox, que también llegó a Wigtown atraída por los libros, adquirieron una tienda en venta y la convirtieron en un destino más por el que desear ir al pequeño pueblo. Reorganizaron el espacio y adecuaron un apartamento en el segundo piso para los inquilinos semanales que llegan a cumplir un sueño. Es una pequeña empresa sin ánimos de luco que opera gracias a los voluntarios que quieren dormir allí.
Lea más: La librería más icónica de Nueva York sobrevive a su dueño.
“Recuerdo que pensé: seguramente no soy la única persona a la que le encantaría dirigir una librería cerca del mar”, le confesó Fox a New York Times. Por lo general, la pareja privilegia a huéspedes en circunstancias especiales, como enfermedades terminales.
Cumplir este sueño cuesta alrededor de $107.000 por noche, no se requiere ser experto en editoriales, autores y clasificaciones literarias. Si se llega allí es por amor a los libros, las historias y las conversaciones que solo se pueden generar en medio de las letras y un café que disipe el frío.