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Han pasado más de 11 meses desde el secuestro de Paula Nicole Narváez, una niña de 6 años que mediante engaños fue embarcada en una camioneta el 28 de diciembre de 2014, en Buesaco (Nariño), para emprender un camino forzado cuyo rumbo se desconoce hasta hoy. Esta semana se reveló el testimonio de uno de los secuestradores que vincularía el desenlace de la pequeña con el tráfico de órganos, pero del que no se tiene ninguna certeza. Familiares y autoridades mantienen la esperanza de encontrarla. Esta es la cronología de una búsqueda inconclusa.
Paula Nicole salió a hacer un mandado el 28 de diciembre de 2014 en Buesaco. No había de qué preocuparse, el pueblo se ha caracterizado por ser un lugar tranquilo. Una mujer se le cruzó en el camino, y según el Gaula, que ha investigado el caso, la engañó, le ofreció dulces para ganarse su atención. Los secuestradores ya venían haciéndole seguimiento, la vigilaban semanas atrás desde que salía del colegio. La mujer la montó a una camioneta donde la esperaba el resto de la banda y desde ese momento se le perdió el rastro.
Al interior de la camioneta había tres personas más, entre ellas Blanca Digna López, la cabeza de este secuestro, según creen los investigadores. Ella no solo habría sido la encargada de orquestar el crimen, también desplegó el reclutamiento del resto de miembros de la banda que participaron en el secuestro, entre ellos, un hombre que, montado en una moto, acompañaba el vehículo, fungiendo de “campanero”.
Esto se supo después de 10 meses de investigación, cuando las autoridades empezaron a desarmar el rompecabezas del secuestro. Recién ocurrido el plagio, se revisaron cámaras de video y se recogieron los primeros testimonios. Fue poco lo que se obtuvo. El Gaula también alertó a Migración Colombia para que se vigilara la salida de niños del país y hasta se desplegó un equipo forense -acompañados de perros entrenados- para buscar restos óseos de la niña, contemplando todas las posibilidades. Después de tantas pesquisas y de casi un año de padecimiento de la familia, la esperanza disminuía, tanto que los supuestos criminales estaban tranquilos y seguían viviendo en cercanías a la zona donde ejecutaron el secuestro.
Tras 64 entrevistas con personas de la región, por fin se vieron resultados que condujeron a la primera captura, la de José Germán Paguatian, el pasado 20 de noviembre. El hombre aceptó cargos por los delitos de secuestro simple y desaparición forzada, y empezó a hablar. Según el mapa criminal que han establecido las autoridades, Blanca Digna López fue quien ideó el plagio, para el que contactó a Paguatian, con quien ya se había juntado para delinquir en otras ocasiones, según contó el mismo hombre tras su captura. Paguatian –quien estaba en libertad condicional luego de haber sido condenado por homicidio en 2006- fue el encargado de reclutar al resto de la banda.
Contactó a Yolanda Pinto, quien había sido su compañera sentimental, la encargada de engañar a la niña. Además, buscó a Erwin Quintero, un mototaxista que habría sido el “campanero”, y a Luis Antonio López, un agricultor. Los dos hombres también tenían antecedentes judiciales por homicidio. Después de meses de búsqueda infructuosa, en 10 días, las autoridades capturaron a los cinco presuntos secuestradores.
Pero aún no se acaba la incertidumbre. Solo Paguatian está colaborando con la justicia. Los demás guardan silencio sobre el caso. Según su versión, él acompañó el secuestro hasta la carretera Panamericana, y los demás, con la niña abordo, siguieron su camino. Además, habló de las sumas de dinero que Blanca López les habría ofrecido, entre $1 y $5 millones a cada uno. Según contó, el destino de Paula Nicole Narváez era una red de tráfico de niños que había sido contactada por Blanca López y que habría ofrecido $50 o $60 millones por la pequeña. Lo que coincidiría con el hecho de que no hubo llamadas extorsivas ni requerimiento económico a los familiares para su liberación.
A partir del testimonio de Paguatian se planteó también que la pequeña fue vendida a traficantes de órganos, pero esta versión no termina de convencer a las autoridades que siguen tras la pista. Por ahora, intentan establecer quien conducía la camioneta, si era uno de los capturados o un posible sexto secuestrador, el único que faltaría por arrestar. La recompensa de $200 millones que se ofreció desde el comienzo del secuestro sigue vigente para quien conduzca al paradero de la niña. Pero la esperanza está fijada en que el resto de los capturados confiesen qué pasó con Paula Nicole Narváez y así se acabe el suplicio para la pequeña y su familia.