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Durante los últimos años, Luiz Inácio Lula da Silva, presidente de Brasil, ha sido el mandatario más popular de la región. Sus índices de aprobación nunca han estado por debajo del 80%. Sin embargo, según un estudio realizado por la firma Consulta Mitofsky, el brasileño fue desplazado del ranking por Ricardo Martinelli, presidente de Panamá.
La firma, que recopila encuestas realizadas en los últimos meses en los países de América, destaca que el mandatario panameño fue evaluado con el 91% de aprobación, cifra jamás alcanzada por otro gobernante.
En la segunda posición, con 88%, aparece Mauricio Funes, de El Salvador, en la evaluación de noviembre y con seis meses en la gestión. Sobre Lula da Silva, la encuestadora señala que “desde hace mucho aparece en el nivel sobresaliente con el gran mérito de tener más de siete años en el poder”, al obtener el 83% de favorabilidad. En cuarta posición, pero dentro de la calificación de “sobresaliente”, está la presidenta de Chile, Michelle Bachelet, con 81%, seguida por Álvaro Uribe, que tiene 64% de aprobación.
En la sexta posición se encuentra Tabaré Vázquez, de Uruguay, en tanto que Evo Morales, de Bolivia, logra la aprobación de 6 de cada 10 de sus gobernados. El último presidente de este grupo es el mexicano Felipe Calderón, que después de cumplir la mitad de los seis años para los que fue electo y en medio de la crisis económica, alcanza el 55% de acuerdo ciudadano, 7 puntos menos que los que lograba un año antes.
En Evaluación Media están el paraguayo Fernando Lugo, con 50%, y Barack Obama, con 48%, “muy por debajo de los valores iniciales que superaban el 60%”. El último lugar se lo lleva la argentina Cristina Fernández de Kirchner, con tan sólo el 19%.