Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
/
Después de que las obras nuevas llegaran a un ritmo anual de 1,084 millones de unidades en junio, la mayoría de los analistas había calculado que la cautela de las empresas constructoras bajaría el ritmo a unas 960.000 unidades.
El ritmo de comienzo de obras en julio pasado ha sido el más bajo en 17 años. En un año las obras nuevas han disminuido un 29,6 por ciento.
Los constructores en EE.UU. están recortando rápidamente su producción de casas nuevas para librarse de un enorme inventario de viviendas a la venta como resultado de la ola de ejecuciones hipotecarias y la restricción del crédito.
El número de permisos para la construcción de casas unifamiliares y apartamentos bajó en julio un 17,7 por ciento a un ritmo anual de 937.000, y ha disminuido un 32,4 por ciento en un año.