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Propiciemos la concreción de un modelo de desarrollo económico que permita consolidar el Estado social de derecho, haciendo viable la democracia participativa y la construcción de la paz, fundada en la justicia conmutativa y distributiva.
Después de un largo proceso de planeación, la Red Universitaria por la Paz (Redunipaz) acaba de celebrar en Bogotá su 5º Congreso Nacional que, como un homenaje al profesor Alfredo Correa D`Andreis, ex miembro de la Red, se ha realizado en su nombre. Con estructura académica universitaria, se presentaron ponencias y se realizaron mesas de trabajo abiertas a la participación de los asistentes. Fueron ponentes Monseñor Rubén Salazar, Presidente de Conferencia Episcopal Colombiana, Carlos Fernando Forero, Secretario de ASCUN, Klaus Binder de la Fundación Hanns Seidel, Juan Carlos Orozco, Rector la Universidad Pedagógica, y Gabriel Izquierdo y Alejo Vargas, Representantes de la Red Unipaz. Fueron conferencistas magistrales: Gabriel Gaspar, exembajador de Chile, Marcos Romero del CODHES, Roberto Vidal de la Universidad Javeriana y Luis Jorge Garay, consultor internacional.
Dentro de los grandes temas abordados, se me presenta significativo tener en cuenta la sólida intervención de Monseñor Salazar, quien sostuvo: “Hoy, en términos de la relación entre democracia y paz, el país enfrenta los grandes desafíos de establecer un marco legal para la respuesta integral a las víctimas del conflicto armado y por otro lado, el establecimiento de mecanismos de restitución de tierras a población que ha sufrido el despojo en un marco de política agraria integral”. Después de recordar la elaboración de los mínimos para la paz y la reconciliación en el país, formulados por la Comisión de Conciliación Nacional, expresó la necesidad de “dirigentes seriamente comprometidos con el cumplimiento de los pactos y acuerdos consagrados en la Constitución y las leyes del país”. Y complementó: “Una mentalidad orientada hacia la ilegalidad, no puede sino generar mayores ciclos de violencia”.
En segundo lugar, invitó a que “la Universidad oriente sus esfuerzos hacia evitar que los horrores y terribles violaciones de los derechos humanos, que hemos vivido en el pasado, se continúen o vuelvan a repetirse”. En tercer lugar, consideró “fundamental el que la Universidad forme y acompañe el pensamiento hacia las reformas que se requieren para que la relación entre democracia y paz sean más profundas y sólidas…”.
El profesor Gaspar, en preparada exposición, sostuvo la trascendencia que, para América Latina, tiene el ampliar la formación política y las estructuras democráticas para impulsar el desarrollo y la construcción de la paz. Marcos Romero y Roberto Vidal, en razonadas elaboraciones y análisis de casos, presentaron temas claves para enfrentar la actual crisis humanitaria en nuestro país y la necesidad de implementar alternativas que profundicen la democracia y faciliten la construcción de la paz. El maestro Luis Jorge Garay, planteó el contexto de la crisis económica mundial e hizo notar algunos de los delineamientos y políticas macroeconómicas que los gobiernos colombianos deben formular, implementar y evaluar, para evitar que la injusticia social estructural se acreciente en el tiempo, debilitando la democracia y dificultando la cristalización de la paz.
Importantes labores de coordinación desempeñaron Alonso Ojeda, Rosa Ludy Arias, Luis Francisco Guerra, Milkiades Guarín, Julieta Ramírez, Germán Roncancio, Claudia Girón, Cristóbal González y María Elsa Unriza… Muy útiles fueron los apoyos logísticos suministrados por las Universidades Javeriana y Cooperativa, y el eficiente patrocinio de la Fundación Hanns Seidel y Alberto Almonacid.
Tomando distancia, quisiera remarcar, a manera de síntesis, diez percepciones que condensan deliberaciones y propuestas sobre diversos alcances del Congreso.
i-El evento ha sido un espacio para retomar seriamente la problemática de la construcción de la paz, desde la universidad colombiana. Un reencuentro con quienes no hemos perdido la fe, en que el bien supremo de la democracia, es ver a Colombia libre, justa, equitativa y en paz.
ii- Como integrante de la sociedad civil, la Redunipaz debe hacer parte de las negociaciones dirigidas a la construcción de la paz en Colombia. Notemos que la Universidad ha sufrido el impacto del conflicto y en el proceso de negociación de la paz, está en juego la democracia. Entendemos que la paz es un proceso donde hay que tener en cuenta a los indígenas, los campesinos, los estudiantes, los movimientos sociales y los constructores de paz.
iii- Desde la Red, es conveniente propiciar una reforma agraria auténtica y sustentable, que dinamice el desarrollo rural y la consciencia ciudadana. En búsqueda de la paz, debe buscarse justicia, reparación y reconciliación. iv- Los derechos de las víctimas y las dimensiones de las crisis humanitarias, deben ser objeto de estudios sistemáticos que cuenten con el apoyo de Colciencias.
v-Los participantes propiciamos la adopción de un modelo de desarrollo económico que permita consolidar el estado social de derecho, haciendo viable la democracia participativa y la construcción de la paz, fundada en la justicia conmutativa y distributiva.
vi-Del estudio analítico y concordado del articulado constitucional, referido a la problemática de la paz en Colombia, podemos concluir la necesidad de desarrollar políticas públicas que permitan formular, implementar y evaluar el proceso de construcción de la paz. Construir un proceso de paz creativo, implica replantear aspectos sustantivos del sistema educativo y consolidar una nueva cultura en torno a los derechos humanos.
vii-Entendemos que la política, como arte y ciencia, debe contribuir eficazmente a la paz en Colombia. Por tanto, solicitamos a las directivas universitarias que reemplateen los currículos, tanto en las ciencias sociales como en las ciencias naturales, para que los universitarios reciban formación política ciudadana de calidad.
viii-La Redunipaz convoca a los directivos de los medios de comunicación, para que contribuyan ampliamente a la creación de espacios que fortalezcan la conciencia política democrática de los ciudadanos colombianos.
ix-En el proceso de construcción de la paz, debe buscarse una solución política negociada al conflicto; y x- El Congreso ha sido una oportunidad para comprometernos en la construcción de una sociedad justa, (que garantice la equidad ante el poder); pacífica (con la ausencia de la violencia abierta y estructural); libre (sin sometimiento a potencia mundial alguna); y en búsqueda de concretar un proceso de desarrollo sostenido.
Es propósito de los miembros de la Red, seguir trabajando en forma democrática, pluralista y entusiasta, produciendo resultados constructivos y creativos, que coadyuven a la construcción de la paz y a la integración latinoamericana.