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Historia de un fraude en EE.UU.

El Espectador conoció la acusación de la justicia norteamericana contra el colombiano que está en el pasillo de la extradición por manipular acciones.

Kaleil Isaza Tuzman fue acusado por una corte federal de los Estados Unidos. / Arabianbussines.com
Kaleil Isaza Tuzman fue acusado por una corte federal de los Estados Unidos. / Arabianbussines.com

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El expediente en Estados Unidos que tiene en el pasillo de la extradición al colombiano Kaleil Isaza Tuzman –44 años, millonario hace 16, en bancarrota hace 15, genio digital para algunos, timador profesional para otros; capturado hace casi un mes– es tan extenso como las operaciones ilegales de las que echó mano desde 2008 para inflar de súbito las acciones de su compañía KIT Digital (KITD), una firma proveedora de software de gestión de video, cuyo nicho eran los medios interactivos, con sedes en Praga y Nueva York.

El Espectador conoció el indicment o acusación del Tribunal del Distrito Sur de Nueva York contra Isaza Tuzman y su socio Robin Smith, detenido en Australia. Allí se lee que para manipular el mercado de valores, ambos “crearon la ilusión de mayor volumen en la cotización de las acciones de KITD” a través de maniobras financieras con un fondo de cobertura por el cual volvía a entrar el dinero por la puerta de atrás. Una calculada triangulación para volver más atractiva su compañía en el mundo bursátil.

Por ejemplo, en diciembre de 2008 agentes federales documentaron cómo un cómplice de Isaza Tuzman –que hoy es testigo protegido y aparece en la acusación como CC-2– acordó comprar 400 mil acciones de KITD por US$400 mil y mantenerlas por apenas mes y medio, y luego ofertarlas de nuevo. Una y otra vez. Esas ventas ficticias que eran pagadas por el colombiano revelaron que sus socios “efectivamente controlaban ambos lados de una única transacción”. Un tumbado, en castellano.

Esta gigantesca operación de “helio bursátil” fue descubierta gracias a centenares de correos electrónicos cruzados entre Kaleil Isaza Tuzman, su socio Robin Smith y tres testigos que participaron en estas vueltas. Allí se evidenció cómo burlaron las auditorías, cómo engañaron a las autoridades de valores de Estados Unidos y cómo ocultaron el esquema de precios que negociaban por debajo de la mesa para aparentar una acción robusta de una compañía sin mayor vuelo.

Un plan para “tergiversar la salud financiera de KITD a sus accionistas y al público inversionista”, refiere el documento. Un episodio con muchas similitudes con el caso Interbolsa en Colombia. Uno de los esquemas para inflar los ingresos de la compañía consistió en registrar facturas imposibles de cobrar, lo que exageraba sustancialmente los activos. También se presentaron líos en el negocio de KITD con la empresa TCN en un contrato por más de US$51 millones.

De igual forma, los investigadores estadounidenses rastrearon millonarias transacciones entre un banco de Nueva York y un banco en la isla mediterránea de Chipre en esa misma estrategia para inflar las ganancias de la firma de Isaza Tuzman al tiempo que manipulaba el mercado de valores. Esa burbuja se reventó cuando el fiscal Preet Bharara y varios oficiales del FBI comenzaron a seguirle la pista al colombiano. Tal como ocurrió a principios de siglo, el castillo de naipes que fabricó Isaza Tuzman volvió a derrumbarse.

Su meteórica carrera en el mundo de los negocios en internet en Norteamérica hizo interesar hasta la Casa Blanca en tiempos del segundo gobierno de Bill Clinton. Isaza Tuzman –de ascendencia judía– ideó entonces el proyecto digital GovWorks para facilitar la interacción entre el gobierno y la gente. Pronto ganó dinero, pero su caída un año después resultó estrepitosa. Siguió moviéndose en pleno corazón financiero de Manhattan, intentó desarrollar otras firmas, siempre en el universo digital, pero fue solo con KITD que volvió a rozar ese éxito pasajero de finales de los años 90.

Todo se desinfló otra vez. Las autoridades de Estados Unidos descubrieron la telaraña de engaños que creó el colombiano para llenarse los bolsillos. De genio del mundo 2.0 pasó a señalado criminal y estafador. Hoy aguarda su extradición a Norteamérica. ¿Podrá sortear esta acusación?

* * *

El proyecto de Isaza Tuzman en Cartagena

En el año 2001 se estrenó en Estados Unidos el documental Startup.com, que registró la historia de fortuna y desgracia en los negocios de Kaleil Isaza Tuzman. Su padre, Luis Orlando Isaza, nació en Abejorral, Antioquia. Su madre es de origen polaco. Se conocieron en Estados Unidos luego de que Luis Orlando Isaza se ganara una beca de estudios. “Tanto mi papá como mi mamá se consideran sobrevivientes, el uno de la pobreza y la otra del Holocausto”, le dijo Kaleil a la revista Semana.

Hace tres lustros el nombre de este empresario colombiano comenzó a figurar en los principales medios de información económica de Colombia y Estados Unidos. La última noticia que registraron antes de su captura, por ejemplo, señalaba que estaba detrás de un megaproyecto hotelero en el centro histórico de Cartagena denominado Viceroy Hotels & Resorts. De acuerdo con La República, la inversión requería de cerca de US$50 millones. La firma KITD financió esta apuesta turística.

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