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Mantengo la imagen del joven y talentoso periodista Hollman Morris en el noticiero AM PM, denunciando con valentía las corruptelas en la elección del presidente Samper, más osado en su programa Contravía criticando la impunidad implícita en el proceso de desmovilización de los paramilitares, sobre lo cual también codirigió el documental “Impunity”, todo esto le mereció premios y reconocimientos, pero también amenazas de muerte que lo obligaron el exilio, primero en España y después en Estados Unidos.
Porque desde entonces admiré su periodismo de coraje y rigor investigativo, me atreví a preguntarle sobre su cambio a la política y me respondió:
“Cómo periodista entendí que los cambios estructurales que requiere Colombia no se logran desde la crítica, el destino del país se decide desde el Poder. De buen modo, familiares, amigos, colegas, vecinos y muchos allegados confían en mi liderazgo, por ellos y porque amo mi patria, me he formado para asumir la responsabilidad de gobernar.”
Durante el gobierno del alcalde Gustavo Petro participó en el Plan de Desarrollo de La Bogotá Humana, como gerente de Canal Capital implementó un modelo exitoso de televisión publica, incluyente y competitiva, ya que mejoró su infraestructura tecnológica y con una programación de opinión y de alto nivel cultural alcanzó un rating histórico sin cejar en la función social.
En el año 2015 fue elegido para el Concejo de Bogotá con una de las más altas votaciones. Cómo cabildante cumplió con asertividad y entereza el control político a la administración del alcalde Enrique Peñalosa, denunció la ilegalidad del Metro Elevado, explicando que se modificó indebidamente el objeto del convenio 1880 entre la Alcaldía y la Financiera de Desarrollo Nacional destinado para iniciar la construcción del Metro Subterráneo y terminó usándose para los supuestos estudios del Metro elevado.
La última semana de noviembre hizo pública su candidatura a la Alcaldía, como amigo lo indagué sobre sus condiciones para ser el burgomaestre de la capital y así me respondió:
“Hace años que me he interesado en conocer las realidades sociales, económicas, culturales y ambientales en las 20 localidades de Bogotá, como periodista, como político, como ciudadano reconozco que aún Bogotá no ha asumido el desarrollo que se merece, humanizado, inclusivo, ambientalmente sostenible. Me siento preparado para ofrecerle a la ciudad medidas, programas y obras que la ubiquen en el ranking de las ciudades del primer mundo. “
Confieso que extraño al intrépido periodista de certera opinión y verás información, pero debo reconocer que su ética y su conciencia social devinieron en práctica política y ahora sus argumentos se concretan en propuestas progresistas.
Con sensatez ambientalista exige legislar la protección de la fauna y la flora nativas de la sabana, preservando los ecosistemas de los cerros orientales, los humedales, las fuentes hídricas. Lo hemos visto manifestándose para que la reserva Van der Hammen sea un parque temático natural antes que los urbanizadores lo hagan objeto de su ambición.
Plausible ha sido su compromiso con la defensa de los Derechos Humanos, explícito cuando reclama atención digna a los habitantes de calle, alternativas económicas para los vendedores informales, protección para los líderes sociales y el respeto de las autoridades al derecho a la protesta de gremios y estudiantes.
Sobre la movilidad, explica que Bogotá está en mora de implementar el transporte público masivo con energías limpias, defiende el metro subterráneo como el sistema óptimo para la actual condición demográfica, complementado con trenes de cercanías y tranvías.
“ En mi concepto de Estado, lo publicó es la ruta para alcanzar la equidad y la justicia social” – le oí decir en un encuentro con estudiantes de universidades públicas.
Ya es pública la invitación al lanzamiento oficial de su candidatura el día 5 de diciembre en el teatro ECCI, también que expondrá “cinco propuestas para hacer de Bogotá una ciudad del primer mundo”.
No dudo qué Hollman Felipe Morris Rincón se ha construido para gobernar con idoneidad el Distrito Capital. Se de muchos sectores, culturales, políticos y económicos que apoyan su candidatura, pero aconsejo que los líderes progresistas procuren en consenso un candidato único, la unión es la vía para que una propuesta alternativa llegue a la alcaldía de Bogotá.