Publicidad

Tras el whisky centenario de la Antártica

En él hay una cabaña que tiene 92 años y que hasta hace poco se alzaba solitaria.

18 de noviembre de 2009 – 06:17 p. m.

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

/

Hay un punto en la Antártica que se llama Cabo Royds. En él hay una cabaña que tiene 92 años, y que hasta hace poco se alzaba solitaria, mientras esperaba a ser enterrada por la nieve y el hielo. En 1907, cuando el Imperio Británico continuaba expandiéndose y buscaba tomarse el polo en nombre de su majestad, el rey Eduardo VII, un explorador irlandés construyó el refugio en sus afanes de llegar al Polo Sur. Un año largo pasó el capitán Ernest H. Shackleton, con su equipo, dentro de esas paredes de madera, para luego escribir, de regreso a casa y viendo abordo de la nave Nimrod cómo se alejaba su cabaña: “He dejado muchas cosas atrás, y me da mucha pena perderlas”.

En dos meses, una misión de exploradores neozelandeses parte hacia la Antártica, hacia ese preciso lugar donde por tanto tiempo vivió la tripulación de Shackleton. Una vez allá, el grupo  tendrá una singular misión: rescatar dos cajas de whisky de la extinta marca McKinlay and Co., dejados a su suerte, como muchas otras cosas queridas por el explorador, y que fueron hallados en 2006 bajo una densa capa de hielo que los ha hecho, hasta ahora, irrecuperables.

Pero la empresa Whyte & Mackay, dueña de lo que fue McKinlay and Co., le pidió al equipo de neozelandeses que busquen, mientras trabajan en la restauración de la cabaña, perforar la capa de hielo y extraer el raro licor, que estaría en buen estado y tendría 100 años de añejamiento bajo hielo.

“Espero realmente que podamos tener un poco de regreso. Ha estado tanto tiempo allá solitario y abandonado”, declaró esta semana Richard Paterson, master blender (creador de mezclas de whisky). “Si el experimento es exitoso, podríamos volver a poner whisky McKinlay de regreso en las tiendas (el licor dejó de ser destilado hace décadas)”.

Al Fastier, director de la expedición, aseguró a la cadena ABC de Australia que buscará recuperar el licor. Sin embargo, aún debe contar con los permisos requeridos en los tratados internacionales de protección de la Antártica, que sólo permiten la extracción de elementos para efectos de conservación.

Conoce más

Temas recomendados:

 

Comentarios
Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación

Inscríbete a nuestros newsletters

Lo bueno que es estar informado y de una manera diferente desde tu correo electrónico.

Selecciona los newsletters que quieres recibir
Al inscribirte, aceptas nuestros T y C y nuestra Política de privacidad.
Infórmate rápido