
Jaime Garzón supo interpretar al infaltable estudiante de universidad pública que milimita en los grupos de izquierda más radicales. De discurso desactualizado, con la mochila llena de libros comunistas y enemigo de las hamburguesas, John Lenin no podía terminar ninguna de sus frases apelando a sus «compañeros».
«Contra disneilandia que viva tranquilandia», era una de sus arengas más populares:
También creía firmemente que «los gringos tienen rabo de paja y la nariz empolvada»
Otros personajes inolvidables de Jaime Garzón:
Heriberto de la Calle, el lustrabotas más querido por los colombianos
Inti de la Hoz, la reportera más gomela de la televisión
Dioselina Tibaná, y sus famosas recetas del poder
Godofredo Cínico Caspa, el satírico político
Nestor Eli, el mejor celador que ha tenido el Edificio Colombia