No nos consta

Tola y Maruja, de sirvientas en la Casa de Nariño

Tola y Maruja
11 de noviembre de 2018 – 12:00 a. m.

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

/

Berrionditos,

Tola y yo estamos güetes porque trasantier nos posesionamos como sirvientas de la Casa de Nari (sin cumplir los requisitos). Fue una ceremonia muy íntima, solo pa familiares, amigos y la prensa mundial.

Lo primero que nos dijo Ivancho fue: Tías, me dispiertan a las ocho, que tengo que madrugar. Dicho y hecho: a las ocho en punto Tola y yo le jalamos la cobija y lo felicitamos porque no se mojó en la cama.

Lo bañamos en su bañera con figura de pato y le dimos la compota pa que se fuera pa su despacho. Al rato nos buscó en la cocina: Tías, consígamen una cita con Maluma, nos dijo mientras se embutía una almojábana.

Tola lo regañó: ¡Titeriván (así le decimos cariñosamente)!, deje de jartar que después se vuelve bien nalgón y no cabe en el solio de Bolívar… Apréndale a su taita Uribe, que come como un pajarito.

Me da la tragadera del estrés, tía —dijo Ivancho, tratando de contener un puchero—. Estoy mamao en este cargo: ricos pidiendo menos impuestos, pobres pidiendo más salario, otros pidiendo educación… mi suegra pidiendo paseos.

Usté lo que necesita es desestresase, Ivancito —dijo Tola—. Ya mismo le busco a Maluma. ¿Quiere que le consiga también a Silvestre Nalgón? ¿A Julián Conrado?

No hacen sino criticame porque me reúno con cantantes y no enfrento los problemas del país —dijo Iván con los ojos chocolatiaos—, como si fuera muy esitante reunise con sindicalistas.

Vea, mijo —le dije entregándole con que se sonara—, lo que pasa es que sumercé es lo que llaman un trasgénero: le gusta el género musical… Mejor dicho, Iván: usté es un artista en el cuerpo de un estadista.

¿Y qué me recomienda, tía?, gimió Iván. Pues que se la solle, mijito. Ya que tanto chalao votó por usté sabiendo que es artista, pues gobierne pa la farándula. En el pecho de todo colombiano palpita un artista: vea el soprano Abelardo de la Espriella, el abogao que canta pero le aconseja a sus clientes que no canten…

En esas llegó Tola. Iván, está dura la cita con Maluma, quizque tiene la agenda “tetiada”, pero que ahora saca el ratico y pasa por aquí a saludar. Dígale que traiga las cuatro béibis, que las quiero conocer, pidió Ivancho.

Ve, Tola, le estaba comentando a Ivancito que muy bien que se junte con artistas, que eche palante con la tal economía naranja, que todos los colombianos nos dediquemos al arte y que si vamos a tocar fondo, que toquemos con orquesta.

Muy cierto, mijito —encimó Tola—, el arte es lo único que puede salvar su gobierno. Arrecuérdese, Ivanchito, que hay una ley de Morfi esclusiva pa Colombia: todo presidente es más malo que el anterior…

O sea que no bote corriente briegando a ser buen gobernante, que sumercé va que se las boga a ser pior que Pastrana, que puso la vara muy alta. Relájese y disfrute su vena artística. Y viaje, que en la vida lo único que nos queda es lo bailao.

Hablando de paseos —siguió Tola—, me topé con su suegra, misiá Gloria, y le mandó decir que cuadre una visita oficial a Israel, que quiere conocer Tierra Santa. Y que por favor invite a Palacio al Dueto de Antaño. ¿A Uribe y Pastrana?, preguntó Iván.

Sonó un grito de secretarias y fue que apareció Maluma. ¡Por fin, hermano!, saludó el reguetonero. Qué dicha verte, hermano —lo abrazó Duque—, estoy hasta el cogote de ser telonero de Uribe y quiero ser telonero tuyo.

Maluma, me gustaría verte de alcalde de Medellín, le soltó Iván. Ay, parce, yo lo único que medio sé es zurrunguiar la guitarra, dijo el cantante. Igual que yo, dijo el presidente.

Dentró una secretaria con una razón súper urgente pa Duque: Dotor, llamó la vice Marta Lucía, que está con las candidatas al reinao de Cartagena, que qué les dice… que piden quitale el IVA a la silicona.

Dígale a Martica que estoy very ocupao con un representante de los estudiantes, dijo Ivancito. Maluma, ¿vos cuál carrera universitaria hicites?. Ninguna, yo apenas soy bachiller, contestó el Pretty Boy. Ah, con razón me entiendo al pelo con vos y con Ernesto Macías, dijo Ivancito, rasgando la guitarra.

Ñapa: El Consejo Superior de la Judicatura es como las cucarachas: sobrevive a todo.

Ñapita: Este Gobierno ya aseguró su paso a la historia: primer vez que el partido de gobierno es al mismo tiempo el de oposición.

Grafitis: ¿Adivinen quién es un mandadero en el cuerpo de un mandatario?

Payola: El libro “Tola y Maruja sin agüeros” te hace cosquillas en el cerebro.

Conoce más

Temas recomendados:

 

Comentarios
Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación

Inscríbete a nuestros newsletters

Lo bueno que es estar informado y de una manera diferente desde tu correo electrónico.

Selecciona los newsletters que quieres recibir
Al inscribirte, aceptas nuestros T y C y nuestra Política de privacidad.
Infórmate rápido