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La organización Médicos Sin Fronteras (MSF) llamó a los gobiernos a exigir urgentemente a las farmacéuticas a que sean transparentes sobre todos los acuerdos de licencias de vacunas contra la COVID-19, así como en los costos y datos de los ensayos clínicos. Esto, según explican en un comunicado, debido a que las “farmacéuticas tienen un historial muy deficiente de transparencia en todos los ámbitos, desde acuerdos de licencia y transferencias de tecnología, hasta costos de investigación y desarrollo (I + D) y datos de ensayos clínicos”. (Lea: “Vacuna contra Covid-19 será gratuita”: Ministerio de Salud)
En palabras de MSF, actualmente los acuerdos sobre licencias alcanzados por varias compañías que compiten por desarrollar vacunas contra la COVID-19 permanecen en secreto, a pesar de niveles sin precedentes de financiación pública. “Se han invertido más de 12.000 millones de dólares en investigación y desarrollo, ensayos clínicos y fabricación de las seis vacunas contra el Covid-19 que llevan la delantera”. Estas son la de AstraZenecay la Universidad de Oxford (más de $ 1.7 mil millones); Johnson & Johnson y BiologicalE ($ 1.5 mil millones); Pfizer y BioNTech ($ 2,5 mil millones); GlaxoSmithKline y Sanofi Pasteur ($ 2,1 mil millones); Novavax y Serum Institute of India (casi $ 2 mil millones), y Moderna y Lonza ($ 2,48 mil millones). Sin embargo, los acuerdos que tienen con gobiernos siguen siendo confidenciales. (Lea: Pfizer afirma que su vacuna contra el Covid-19 es “eficaz en un 90%”)
De hecho, a finales de octubre el organismo público de investigación Fundação Oswaldo Cruz (Fiocruz) de Brasil divulgó los términos del acuerdo alcanzado con la farmacéutica AstraZeneca para producir al menos 100 millones de dosis de la vacuna que esta empresa desarrolla junto a la Universidad de Oxford. En una declaración pública, Fiocruz señaló que el acuerdo brinda una oportunidad positiva para que el país produzca y suministre la vacuna a un precio más asequible. Sin embargo, esto no pasó de ser un caso anécdotico, pues el resto de gobiernos no siguieron el mismo camino.
“Aunque este paso debería alentar a otros gobiernos a seguir su ejemplo y tomar medidas para lograr una mayor transparencia, también dejó en el aire algunos interrogantes. El manejo de los derechos de propiedad intelectual y las facultades para definir el “período pandémico” generan inquietud, pues al parecer AstraZeneca se ha otorgado el poder de declarar la pandemia como terminada en julio de 2021. Esto quiere decir que, después de esa fecha, podría cobrar a los gobiernos y a otros compradores precios elevados por una vacuna que fue financiada en su totalidad por el público”, comenta MSF.
“Sin una acción decisiva por parte de los gobiernos exigiendo más transparencia a las empresas, el acceso equitativo a las vacunas contra la COVID-19 está en peligro. El público tiene derecho a saber qué contienen estos acuerdos: no hay lugar para los secretos durante una pandemia, hay demasiado en juego”, concluye Roz Scourse, asesora de políticas de la campaña de Acceso a Medicamentos de MSF.