Publicidad

Ariadna Gutiérrez, el suspiro de la reina

Inseparables son la Señorita Colombia y su mascota Milán. Según ella, tienen una relación de madre e hijo.

Por Redacción Cromos
24 de diciembre de 2014
Ariadna Gutiérrez, el suspiro de la reina
Ariadna Gutiérrez, el suspiro de la reina
Ariadna Gutiérrez, el suspiro de la reina

Es la más bella en un país que rinde culto a la belleza. Es la nueva soberana de los colombianos en el Concurso Nacional de Belleza, certamen que justamente este año cumplió ochenta años, una fiesta que no pierde vigencia.

La Señorita Sucre la tenía difícil ante las representantes de Bolívar, Cauca, Norte de Santander, Bucaramanga y Bogotá D. C., entre otras favoritas. Sin embargo, su presencia en los desfiles estuvo al nivel de su carisma y de su profesionalismo como modelo. Poco a poco, con espontaneidad, con sus flequillos castaños bordeándoles las mejillas, con un dominio de las pasarelas que sobresalía por encima de las demás candidatas, mereció por fin recibir, de manos de Paulina Vega, la reina saliente, tan anhelada corona. El sueño de ser Señorita Colombia se concretó en una velada inolvidable, con las virreinas Paula Andrea Betancourt, Paola Turbay, Carolina Gómez y Taliana Vargas como invitadas estelares.

A partir de entonces, la vida de Ariadna cambió, pero no la abruma. Ser la más bella es una tarea para la que nació. Gimnasios, salas de maquillaje, diseñadores de moda… todo lo que rodea a una reina de belleza lo conoce desde hace años gracias a su experiencia en el mundo del modelaje. Lo que, en cambio, la supera, es el amor por su mascota Milán. Tenerlo en su regazo es uno de sus planes predilectos. «Milán es mi compañero incondicional. Mientras cumplo mis labores de Señorita Colombia, lo dejo en una guardería. Tristemente no puedo estar con él cuanto quiero, pero sé que donde lo cuidan la pasa bien. Es un lugar lleno de verde: su felicidad es mi felicidad», sostiene. Su instinto maternal aflora con solo pronunciar su nombre. «Si llegara el fin del mundo, me gustaría estar con mi perro. Yo le hablo, lo mimo, hasta me gasto más la plata en él que en mí».

Sin embargo, de aquí a 2016, año en que se presentará a Miss Universo, tiene un cronograma de preparación que, seguro, interferirá en el tiempo destinado a su perro. Por eso la sucreña aprovechará estas fiestas para estar con los suyos, y de paso sostener en sus brazos al que se roba su atención: Milán. Su ánimo depende de su perro. El ánimo que necesita para luchar por ser la número uno del universo.

Redacción Cromos

Por Redacción Cromos

“Somos la revista de mayor tradición y reconocimiento en Colombia. Entérate con nosotros de temas de estilo, moda, salud, belleza y sociedad.” RevistaCromos

 

Comentarios
Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación
Publicidad