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La reciente entrevista de Juan Roberto Vargas en Noticias Caracol a los magistrados José Barceló y Luís Hernández es un documento de formidable valor. El mensaje es tan contundente como desolador: la majestad de la justicia está seriamente golpeada. Es tan grave que ni diez reformas constitucionales lo solucionarían.
Barceló y Hernández denuncian temas críticos que deben ser decantados por la opinión pública y no pueden caer al vacío.
Se quejan ellos de que quieren linchar a la Corte, que hay una campaña sistemática en su contra y que algunas oficinas de abogados, aparte de sus servicios de asesoría jurídica, cobran por “manejar a los medios de comunicación” y voltear a su favor a ciertos columnistas de opinión. ¿Quiénes serán?
Respecto del proceso que cursa en la CSJ contra el senador Uribe, cuenta Barceló que lo llamaron “personas del Centro Democrático” a preguntar si era verdad que iban a detener al senador. Según Barceló, él les aseguró que no. Ojalá nadie hubiera incurrido en el irrespeto de llamar al magistrado a preguntarle por un proceso en su despacho. Pero también…mejor que Barceló no les hubiera contestado nada. ¿No que los jueces solo se expresan a través de sus autos y sentencias?
Barceló y Hernández tratan de explicar la “chuzada accidental” al teléfono de Uribe. La explicación no suena bien, Así no hubiera habido mala fe, es evidente que en la CSJ alguien se equivocó y metió a la entidad en líos.
Está claro. La justicia en Colombia es víctima de un fuego cruzado entre mercenarios. Como lo demuestra el caso del indigno juez Kavanaugh en Estados Unidos y su deplorable trámite de confirmación en el Senado, las bajas pasiones políticas arrastran a las cortes.
En Colombia, hay quienes sostienen que fueron las facultades nominadoras de las Altas Cortes las que generaron la crisis de la justicia. Verdad a medias. Históricamente en nuestro país el poder ejecutivo ha hecho lo que ha podido para hacerle el quite al principio de separación de poderes. Juran cumplir la Constitución, pero corren a reformarla a su medida. Se llevan por delante al Estado de Derecho y después se quejan de nuestra crisis institucional.
@jcgomez_j
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