Publicidad

Un equipo que le da ayuda psicológica para equilibrar sus emociones

Quedarnos en casa implicó un cambio en nuestros hábitos y también develó la volatilidad de nuestra emociones cuando estamos más tiempo del acostumbrado con las mismas personas. ¿Cómo debemos trabajar para mantenerlas equilibradas y, sobre todo, cuidar nuestra salud mental?

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

/

Han pasado más setenta días desde que la realidad cambió para siempre cuando llegó el virus mortal al país. Más de 26.000 casos, un poco más de 850 muertes y se calculan unos 6.100 recuperados de COVID-19. Pero quedarnos en casa para tratar de contener el contagio develó no solo la dura tarea de cambiar nuestros hábitos, sino que puso sobre la mesa los cambios emocionales que implica pasar más tiempo con las mismas personas en un mismo espacio. Por eso hablamos con Daly Peña, coordinadora regional de jóvenes y psicología de Profamilia, quien hace parte del equipo de profesionales que hoy trabajan en la plataforma Porque quiero estar bien, donde un grupo ayuda, sin costo alguno, a todas aquellas personas que lo necesiten en temas como cuidado propio, la violencia en casa, relaciones personales y salud sexual y reproductiva. Esta es la primera de una serie de entregas que busca evidenciar la realidad del país y dar recomendaciones para mantener por buen camino nuestra salud mental en medio de la “nueva normalidad”.

Ustedes hablan de equilibrar emociones, ¿qué significa eso?

Aceptar que las emociones hacen parte de nuestra vida, que cada emoción nos ayuda a buscar un cambio, una solución y son muy útiles, porque siempre nos están avisando algo. Equilibrar las emociones significa que debemos aprender a reconocerlas, a saber cómo reaccionamos frente a ciertas situaciones, claramente no podemos planear absolutamente todo lo que nos va a pasar en la vida, pero sí hay que aprender a conocerlas para que ante algunas reacción que tengamos y se nos presenten no nos veamos afectados ni afectemos a otros, sino que aprendamos a resolver esas situaciones y podamos contextualizarnos en el lugar y con la persona con la que estamos para poder comunicarnos de manera asertiva y efectiva.

Desde que nos apareció el COVID-19 no solo llegó un reto de cuidado y protección, también un reto de salud mental. Así como tratamos de mantener saludable, por ejemplo, nuestro sistema digestivo o muscular, quiero saber ¿Cómo mantener saludable nuestra salud mental?

Contar con buenos hábitos saludables, mantener el equilibrio físico, la actividad física, sin que sean rutinas extremas, y hacerlos al levantarse o antes de acostarse para que nos relajemos; mantener una buena alimentación, buenos pensamientos, estar leyendo, actualizándonos en tema que nos puedan aportar y, por ejemplo en este momento —cuando tenemos tanta información de los medios de comunicación frente al tema de la cuarentena, que es muy importante—, saber los protocolos de seguridad, pero también es importante no saturarnos de ese tipo de información, porque nos genera ansiedad en un momento de riesgo de salud, de vida.

Ser conscientes de que estamos en una situación de bastante cuidado, de cuidar a los familiares y a mí mismo, pero también puedo aprovechar estos tiempos de aislamiento social para empezar a buscar una serie de situaciones que nos generen emociones más positivas.

Quiero abordar varios escenarios posibles donde se pueden desequilibrar las emociones para que usted nos ayude con recomendaciones. 1. La persona que vive sola, interactúa con sus compañeros de trabajo vía teléfono celular y la acompaña un televisor.

Hay que aprender a sacarles provecho a los espacios donde uno está solo para conocerse, fortalecerse emocional, psicológica y físicamente. De pronto ya tiene más espacio para ejercitarse, incluso para disfrutar de su cuerpo, porque antes no podía hacerlo porque estaba acompañado. Mantener el contacto con los amigos de trabajo, estar en contacto con familiares, y debe tener rutinas de trabajo, de conexión social, de aprendizaje por medio de una lectura, de un video o documental y también del entretenimiento, haciendo actividades que antes no podía practicar por el tema laboral. Lo que ha pasado es que se alargan las horas laborales, entonces debo ser juicioso y cuidar esos tiempos para lograr tener una actividad distinta al trabajo. Así el día pasa rápido y no siente angustia por estar solo.

2. Una pareja que no llevaba mucho tiempo conviviendo y ahora ha pasado toda esta cuarentena junta en casa.

Es muy importante ser sinceros por todas esas cosas que son nuevas, que generan temores, por eso hay que establecer acuerdos desde un principio, y en la medida que se van conociendo se van ajustando cosas, pero siempre hay que hablar de lo que no me gusta, expresarlo de la manera más asertiva y no esperar hasta que la persona estalle; escuchar y respetar las opiniones de los que se acuerde, y también poner funciones y roles, teniendo en cuenta que se está en actividades laborales o educativas, pero también hay tareas de la casa en cuanto a lo doméstico y de alimentos, entonces hay que generar un horario y una distribución de tareas, para que no quede cargado uno de los dos con el lavado de la loza.

3. Una pareja que está sobre los treinta años, con un hijo pequeño, y juntos deben asumir la carga del colegio y las tareas del hogar.

Hay que gestionar varias cosas, como los acuerdos, no esperar a que se tengan conflictos o problemas, tenemos que aceptar que estamos en una situación que nos va a cambiar nuestro día a día y debemos proyectarnos. Hay que establecer rutinas, para cada persona será distinta. El colegio va dando a los padres unas pautas, entonces es importante organizar primero a ese hijo o hija, para que, dependiendo de la edad, pueda ayudarse a gestionar esas tareas.

La pareja debe tener claro su horario laboral, poner en un espacio visible los pendientes, cuándo hay reuniones, cuándo se necesita que todos estemos en silencio. Es ponerse de acuerdo también en los descansos, en los tiempos de entretenimiento, en los roles del hogar, involucrar a los niños en la toma de decisiones, contarles que estamos en esta situación, que cada uno tiene tareas, y también hablar de los tiempos de descanso; que se pueda tomar la hora del almuerzo de manera tranquila, que no se debe trabajar, entonces cuidar muy bien de los horarios y espacios. El conflicto se da por una situación compleja y lo que se debe hacer es ser solidario con sus propios familiares. Algún día uno va a tener un quebranto emocional por alguna circunstancia, entonces es importante tener el apoyo y comprender que esas emociones se pueden vivir, solo hay que tener la claridad de que se presentan, son conflictivas y hay que hablarlas y acompañarse en la solución.

Hay que tener un orden en las tareas, también conectarse con la familia externa por medio de las redes sociales y todo el tema digital.

4. Una familia de cuatro o más integrantes con hijos adolescentes.

Cuando hay adolescentes hay un reto mayor, porque están buscando independencia; entonces debemos comprender la situación y es la oportunidad para tener un encuentro intergeneracional, valorar toda esa chispa que tiene un adolescente, o para conocer al que es ensimismado. Hay que respetar espacios y reorganizar roles. Los adolescentes seguramente se van a poner bravos, pero deben entender que todos están en el mismo contexto, y hay que rotarse las tareas del hogar, porque las cargas serán equilibradas. Hay que valorar que los papás están en casa, darse a conocer y ofrecer más afecto. Y estoy hablando de casas donde no hay entornos de violencia. Donde la hay es un poco más difícil equilibrar la situación, pero en esos casos ya hay que buscar ayudas externas profesionales para poder equilibrar lo que esté pasando en ese hogar.

Publicidad

Se trata de aprovechar los espacios y respetar aquellos donde se quiere estar a solas, también buscar los espacios para compartir todos o por lo menos la mayoría, como los juegos de mesa. El objetivo será compartir en familia.

5. Donde están dos padres, ya en la tercera edad, y que se quedaron solos porque sus hijos no están en casa.

Publicidad

Con los adultos mayores depende un poco también de cómo han venido aprendiendo durante toda su vida. Hay personas que ya tienen rutinas, hacer actividades que no habían hecho cuando estaban sus hijos; al estar en esta situación, podrán empezar a recrear dentro del hogar esos espacios que se pueden aprovechar para generar una oportunidad de fortalecer la parte física o emocional. Volvemos al tema de las rutinas y los hábitos: mantener horarios de alimentación y buscar ayudas digitales de conectividad para estar conectándose con sus hijos, con sus nietos. Deben ser creativos: la fiesta de cumpleaños por internet, reuniones con ejercicios de relajación o espiritual, fortalecer su propia red de apoyo, hacer lecturas, ejercitar la parte cognitiva con sopas de letras, crucigramas, manualidades… todas esas cosas que el agite no permitía hacer.

Pero sentirse mal también es válido, hay días cuando uno amanece sin ganas; lo importante es reconocer la emoción, para qué me sirve. Pero si ya todos los días me pasa, me está afectando, me lleva a alejarme, hay que estar alerta de ese tipo de emociones.

Publicidad

En todos los casos hay que tener siempre líneas de atención, como de la EPS, saber a dónde comunicarme en caso de una emergencia. Reorganizar los roles también es muy importante.

¿Qué tanto ha buscado la gente guía desde que empezó esta cuarentena? ¿Qué tanto consultan en Porque quiero estar bien?

Publicidad

Porque quiero estar bien es una plataforma en alianza con la Fundación Santo Domingo que tiene un alcance nacional. Nos han llamado de muchos lugares alejados. Incluso en donde se evidencia que las personas, adicional a su día a día, por el confinamiento, están viviendo cambios emocionales, la ansiedad se presenta bastante. Nuestro equipo de profesionales psicosociales ha venido atendiendo casos en temas de violencia y estrés. La gente nos dice que ya no se aguanta a las personas con las que está en ese momento, en unos casos han sido como crisis que se tienen porque se van acumulando tensiones que no se manejan, y otros son porque venían de situaciones con contextos que generan vulnerabilidad y el estar así genera más tensión.

Lo hemos comentado con el equipo psicosocial que está atendiendo la línea —hay psicólogos y enfermeras— y en el programa hemos desarrollado cuatro líneas de acción: el cuidado propio, la no violencia en casa, relaciones personales y salud sexual y reproductiva. Cada uno de estos ejes maneja varias temáticas que las personas han evidenciado y que en estas situaciones se están exacerbando más.

Publicidad

Leía en el portal de Porque quiero estar bien que el conflicto es inherente al ser humano. Si eso es una condición que no tiene discusión, ¿cómo lograr que unas personas más violentas que otras sean menos conflictivas justo en medio de esta nueva realidad?

El conflicto aparece en diferentes etapas de nuestra vida, en distintos escenarios. Las emociones que se derivan deben ser reconocidas, cómo es que reacciona en esos escenarios para que pueda tener el control sobre ellos, reconocer qué cosas molestan, me entristecen o me frustran. A veces se generan expectativas y estoy esperando que la otra persona me conteste de cierta forma y resulta que la otra persona no sabe cuál es mi expectativa frente a eso; entonces hay que decirlo, pues a veces se dan estas discusiones porque no las comunicamos. Pero si ya estamos hablando de maltrato, hay que buscar ayuda. Pueden ingresar a nuestro portal en internet, llamar a las líneas de atención 300 912 5231 o visitar la página www.porquequieroesrtarbien.com y allí los podemos ayudar. Uno a veces cree que puede controlar todo y no; está bien reconocerlo y recibir el apoyo de externos, porque a veces nos ahogamos en el conflicto cuando podemos buscar una solución o un cambio.

Publicidad

El desempleo se disparó a casi el 20 %; son más de cinco millones de personas sin empleo, y eso desequilibra a cualquiera. ¿Se puede decir que se nos viene una “epidemia” en el desequilibrio de las emociones producto de esta nueva realidad?

Claro que sí, son crisis que se están generando no solo en este país. Cuando estamos en una crisis de estas las personas reconocen o no si tiene esos recursos emocionales que les permitan tener una respuesta positiva en medio de esta situación tan negativa, y todo esto depende de en qué situación lo tomó: por ejemplo si justo había adquirido compromisos financieros, hipotecarios, un vehículo, pues esto genera ansiedad y angustia. Hay que reconocer la emoción que me genera y buscar recursos para equilibrarlo. Y eso se hace buscando redes de apoyo, como los amigos, la familia o la pareja, que le permitan expresar lo que siente, porque cuando uno cuenta puede tener la lucidez frente a qué puede hacer o qué alternativa hay. Organizar la hoja de vida, hacer esas actividades que me permitan generar dinero de manera pronta, así no sea todo lo que quisiera; organizar cómo amortiguar algunas deudas, qué puedo enfrentar y qué no y buscar ayudas. A veces a uno le da vergüenza porque no quiere ser carga para nadie, pero siempre hay momentos en los que se debe hacer y buscar ayuda.

Publicidad

Si definitivamente no encuentro consuelo y me siento demasiado mal, no puedo organizar mis ideas y los pensamientos que están llegando a mí son negativos, lo mejor es buscar ayuda profesional, por ejemplo nuestra línea y nuestro programa pueden ayudar a equilibrar esa emoción. Se pueden revisar los subsidios al desempleo, beneficios en la caja de compensación y buscar todos los escenarios que están a mi alcance, pensar qué debo dejar de gastar para hacer todos los ajustes del momento.

Edwin Bohórquez Aya

Por Edwin Bohórquez Aya

Comunicador social-periodista. MBA Inalde Business School. Premio Iberoamericano de Periodismo Económico IE Business School, Madrid (España). Premio a Mejor trabajo periodístico de Analdex, categoría prensa EBohorquez_EyL ebohorquez@elespectador.com
Conoce más

 

Comentarios
Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación

Inscríbete a nuestros newsletters

Lo bueno que es estar informado y de una manera diferente desde tu correo electrónico.

Selecciona los newsletters que quieres recibir
Al inscribirte, aceptas nuestros T y C y nuestra Política de privacidad.
Infórmate rápido