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El alcalde no ha querido dar más detalles de lo sucedido. Informó que una persona había muerto como consecuencia de la marcha y después, guardó silencio. La protesta se llamaba «Unite the right» y fue programada para este sábado en Charlottesville, una ciudad en el estado de Virginia.
En medio de la manifestación, polémica desde su anuncio, un automóvil se estrelló contra un grupo de manifestantes. Por eso, el alcalde tuvo que decretar un estado de emergencia. El Centro Médico de la Universidad de Virginia informó que al menos 19 personas están siendo tratadas en sus instalaciones.
Parece una noticia de otra era. De los tiempos en los que el racismo daba noticias diarias en Estados Unidos. Pero es una noticia de esta era. Los manifestantes blancos encontraron un motivo para salir a gritar. No les gustó que las autoridades decidieran retirar la estatua de Robert E. Lee, un general famoso en ese país por comandar las fuerzas proesclavistas de la Confederación Sur durante la guerra civil estadounidense.
Los que asistieron a la movilización llevaron antorchas y las elevaron, muy al estilo del Ku Klux Klan. De acuerdo a un artículo de The New York Times, también gritaron la consigna «los judíos no nos reemplazarán».
«Es una exhibición cobarde de odio, racismo e intolerancia», dijo el alcalde de la ciudad, Michael Singer. Mientras tanto, el presidente Donald Trump, condenó los hechos en su cuenta de Twitter diciendo que «la división y el odio deben detenerse». Curiosamente, Trump hizo campaña a punta de frases, catalogadas por la prensa internacional como odiosas y racistas. «Este es un país en el que hablamos inglés, no español» o «México nos envía a la gente que tiene muchos problemas, que trae drogas, crimen, que son violadores», son un buen ejemplo.