
La reina Letizia siempre llama la atención en los eventos sociales a los que asiste. Su figura saludable, su elegancia al vestir atuendos, siempre de famosos diseñadores, y por supuesto, la manera en que lleva joyas y accesorios le permiten siempre figurar entre las más elegantes y clásicas de la madre patria.
Esta vez ha sido en la recepción anual al Cuerpo Diplomático, ocurrida en Palacio Real donde se ha llevado las miradas, pero también se ha convertido en noticia al sufrir un percance con una joya muy conocida entre sus súbditos.
Las joyas que lució en el mencionado evento corresponden a unos pendientes, un collar y un brazalete, que recibió como regalo en el 2003 cuando su mano fue pedida. Las joyas pertenecieron a María de las Mercedes la madre del rey Juan Carlos. Los entonces reyes Juan Carlos y Sofía le hicieron el costoso obsequio de diamantes, zafiros y perlas.
Un año después, en vísperas de la boda, el público vio que Letizia, entonces princesa, estreno las joyas con un vestido color plata. Algunas publicaciones de realeza española aseguran que desde entonces Letizia no portaba dichas joyas hasta esta semana que 20 años después volvió a lucirlas.
Fue justo esta pulsera la que lucía en el palacio real este martes cuando sufrió un percance. La joya se desprendió y cayó al piso, por lo cual Letizia se inclinó y la recogió del piso, olvidando así el protocolo que indica que cuando un objeto personal de uno de los reyes cae es uno de sus servidores el que debe acudir a recogerlo de inmediato.
Hace dos años Letizia tuvo otro incidente con el vestido azul
No obstante, la reacción espontánea y sencilla hizo que quienes vieron las imágenes aplaudieran esta reacción que deja al descubierto que la reina no es altiva ni orgullosa.
Lo curioso es que es la segunda vez que Letizia sufre un incidente de este tipo cuando lleva un vestido largo azul, que algunos cibernautas ya la han calificado como el vestido ´rezado´ o ´maligno´.
EL mencionado modelo es de tono azul marino con cuello de pico y falda larga de vuelo también lo llevaba puesto hace dos años, en el 2022, cuando la familia celebraba la Pascua Militar. Fue entonces cuando también se le cayó un broche que llevaba. En aquella ocasión fue su esposo, el rey Felipe, quien se agachó y recogió la alhaja y también dejó de lado el protocolo.