Racismo escolar en Cartagena: ¿cómo que no?
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Claro que la costa Caribe se conoce por su gente divertida, amable y positiva. Sin embargo, en el contexto de las escuelas cartageneras existe una realidad a la que no se pone el ojo, por lo menos no como debería. Se inferioriza y se descuida la presencia de las problemáticas que atraviesan estudiantes de los barrios vulnerables, incluso en jóvenes de estratos altos de la ciudad. Sumado a las problemáticas sociales vigentes que empeoran la situación en torno a estos barrios cercanos a los colegios, como pandillas, drogas, delincuencia y otras conductas que afectan la convivencia, participación y rendimiento de los estudiantes.
Y sí, los jóvenes cartageneros, a pesar de su afrodescendencia, su diversidad cultural y cualquier otra característica con la que gusten romantizar esta hermosa ciudad. Y por supuesto, de lo que no se habla es del “peso en la espalda” al tolerar comentarios y “pullas” que señalan de forma despectiva sus rasgos, actitudes, aspectos físicos y de cuanta cosa imaginemos, todo esto entre los mismos cartageneros negros y afros.
Pero, ¿de qué forma se camuflan estos comentarios? Un caso común seria la ridiculización del acento, el pelo malo, que entre otras cosas ¡no existe!, el dichoso negro esclavo, el feo, por el hecho de ser negro, etc. De esta y muchas formas se viven todo tipo de manifestaciones racistas que provocan en los jóvenes inseguridad y la falta de autorreconocimiento de su persona y la historia afrodescendiente. Esperando que la pedagogía etnoeducativa acoja todos y cada uno de los colegios cartageneros que merecen ejercer actividades y espacios que contrarrestan estas problemáticas.
Wendy Vanessa Barreto Castillo.
Respuesta a un editorial
Me permito iniciar este mensaje retomando sus propias palabras expresadas al comienzo de su editorial: “Las mentiras y la desinformación no son la mejor manera para defender las ideas”. El título del editorial es: “Negando la pandemia quien menos debería”. Quisiera aclarar que el señor ministro de Salud nunca ha negado la existencia de la pandemia. La frase que ustedes citan se refiere a las vacunas, al decir que “todos los que estamos vacunados hoy… todas son una nueva tecnología”. No percibo allí una negación de la pandemia. Tampoco veo una negación de la misma cuando el señor ministro comenta sobre el aumento de las camas de cuidados intensivos al afirmar que “se triplicaron porque eran un negocio”. Sería más acertado contradecir sus afirmaciones con pruebas sólidas en lugar de aseveraciones, como aquella de que “el ministro mintió o, por lo menos, está preocupantemente desinformado”.
Para concluir, permítame expresar mi admiración por la valentía del ministro de Salud que lidera en estos momentos.
Francisco Torres.
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