Nada más peligroso que un animal herido o acorralado

Mauricio Botero Caicedo
02 de septiembre de 2018 – 12:00 a. m.

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No hay peor enemigo que un animal herido o acorralado. Cuando un animal se siente atacado o percibe que su espacio vital se reduce al mínimo, saca las garras, afila dientes y colmillos, y comienza el más voraz de los ataques contra el que se atreve a poner en peligro su vida. Hay una “leyenda urbana” que dice que cuando un escorpión se ve en peligro, como por ejemplo si se le acorrala con fuego, con tal de evitar el sufrimiento se suicida picándose con su propio aguijón. Pero en este artículo no haremos alusión a los animales salvajes ni a los escorpiones acorralados, sino a otro tipo de animales: los altos mandos chavistas. Y lo más sorprendente es que ni las heridas ni el acorralamiento son por causas externas, como lo afirma el payaso de Maduro, sino por la monumental incompetencia y corrupción de los chavistas, que insisten en minimizar la crisis social, económica y migratoria causada por su régimen y reiteran que las oligarquías colombiana y peruana son las causantes de la crisis. Contrario a lo que afirman Maduro y los saltimbanquis que lo rodean, la crisis venezolana tiene sus raíces en el “socialismo del siglo XXI” y en el dirigismo económico que dicha doctrina política predica.

Los romanos, para subyugar a los pueblos y mantenerlos a raya, utilizaban la fórmula de “pan y circo”. Los chavistas pretenden esconder el fracaso del régimen utilizando la misma fórmula: pero el tiro les salió por la culata dado que la arepa es cada vez más inalcanzable, y de circo sólo quedan los payasos. Ronal Rodríguez, investigador de la Universidad del Rosario, afirma: “El presidente bajó los precios de al menos 25 alimentos de la cesta básica y hoy ya escasean. Los venezolanos siguen confundidos con la nueva moneda. Las medidas del denominado paquetazo económico de Nicolás Maduro no son producto de la torpeza ni de la ignorancia; tampoco es improvisación. Es una estrategia para dominar y doblegar a una sociedad con el objetivo de perpetuar el modelo chavista en Venezuela”. ¿Son suficientes las más recientes medidas de Maduro para darle un freno a la hiperinflación que enfrenta el país desde hace diez meses? ¿Podrá el nuevo sueldo mínimo de 1.800 bolívares soberanos recuperar el poder adquisitivo del venezolano? Henkel García, director de la firma Econométrica, indicó que, lejos de atenuar la inflación, las medidas gubernamentales la acentúan. “Estamos hablando de un incremento de más de 30 veces en el salario mínimo. Eso tiene un grave impacto en los niveles de precios y salarios”, dijo. Críticos y opositores dijeron que la eliminación de ceros no ataca el principal problema del vertiginoso crecimiento de los precios y recordaron que ya en 2008 hubo una reconversión que removió tres ceros de la moneda. La crisis económica mantiene en la pobreza al 87 % de la población y hace que nueve de cada diez venezolanos no puedan pagar su alimentación diaria, reveló una encuesta que realizaron el año pasado las tres principales universidades del país.

Los colombianos debemos tener plena conciencia del peligro que acarrea un animal herido o acorralado. Maduro y su séquito son perfectamente capaces de iniciar un incidente bélico contra Colombia con el fin de distraer a la población de la enorme catástrofe que se avecina. El presidente Duque y el ministro Holmes Trujillo van a tener que actuar con enorme prudencia, pero con firmeza, ante los posibles ataques de unos animales heridos y acorralados.

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