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Después de la consulta anticorrupción (I)
Una vez conocieron el alto volumen de votación popular en la pasada consulta, oímos eufóricos pronunciamientos de apoyo a los proyectos anticorrupción que radicarán diferentes bancadas en el Congreso. Los medios de comunicación tienen la gran oportunidad de hacer seguimiento al pronunciamiento de cada congresista en las ponencias presentadas: quién tratará de meter micos para sabotear o distorsionar el objeto del proyecto y conocer también cómo vota: a favor o en contra en cada propuesta. Cámaras y sonido abiertos y en directo contribuirán a que se apruebe lo mejor para Colombia.
Francisco Javier Cajiao G.
Después de la consulta anticorrupción (II)
Digamos que la consulta contra la corrupción tiene el lado positivo de poner en la opinión pública el flagelo, hacer que muchos colombianos nos preocupemos del asunto. Pero para acabar con la corrupción en Colombia, o “reducirla a sus mínimas proporciones” (a lo Turbay Ayala), es indispensable acabar de raíz con la captura del Estado por los partidos políticos tradicionales y muchos empresarios y gremios económicos.
Mientras Colombia no construya un Leviatán decente, un auténtico proceso civilizatorio (según lo analizó Norberto Elías), no edificaremos una sociedad justa, pacífica y democrática, con una supremacía de la ley.
Ramiro Restrepo U.
La séptima merece trato especial
Dígase lo que se diga en contra del importante y esencial transporte masivo que es Transmilenio, nadie podrá negar que con él los habitantes de Bogotá tenemos todo a un paso. Ahora bien: fue muy desafortunado que el SITP (Sistema Integrado de Transporte Público) hubiese sido muy mal implementado, y peor socializado, por las mediocres autoridades de ese momento. Hoy por hoy, con un SITP organizado inteligentemente para toda la carrera séptima, se convertiría en la óptima decisión de transporte y se evitaría el grave daño patrimonial que le va a sobrevenir, así como el sobresalto a los propietarios de bienes, que son muy clásicos e históricos, así como a tradicionales parques. Se ahorrarían, además, recursos públicos para el Transmilenio de la 68 y la Ciudad de Cali. Transmilenio no se debe hacer por la séptima, al menos de la 32 a la 85, porque el de la Caracas está a un paso. Es duplicidad innecesaria. Es despilfarrar recursos.
Rogelio Vallejo Obando.
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