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Un manto de dudas sigue presente en la historia alrededor de la muerte del soldado profesional Mario Alejandro Perdomo Rodríguez quien apareció muerto y su cuerpo incinerado el sábado pasado en Puerto Alvira, Mapiripán (Meta), luego de haber desaparecido durante un combate que se presentó entre su pelotón y un grupo de guerrilleros del frente 44 de las Farc.
Una primera versión indicó que el uniformado había sido quemado vivo por guerrilleros. La madre del soldado, Luz Mila Rodríguez y su hermana, Ángela Perdomo, han manifestado en diferentes medios que una hipótesis muy probable es que haya sido quemado vivo por los guerrilleros y que eso representa un grave cuestionamiento para el proceso de paz que adelanta el gobierno Santos con las Farc.
Por su parte el Ejército ha tratado de desmentir esa versión explicando que el soldado murió al recibir un impacto de fusil, que la incineración del cuerpo fue posterior a su muerte y que probablemente sucedió como resultado del contacto de los cartuchos calientes con el pasto seco del lugar, donde hace mucho tiempo no llueve.
El general Emilio Torres comandante de la Cuarta División del Ejército dijo que el pelotón de soldados presentes en los hechos, explicaron que luego de que inició el combate vieron que en un lugar cercano había un incendio, terminado el enfrentamiento y luego del repliege se dieron cuenta que faltaba uno de los soldados. El procedimiento para buscarlo fue infructífero por cerca de 40 minutos hasta que llegaron al lugar donde se había presentado el incendio y observaron un cadáver que por un momento creyeron era de un guerrillero. Sin embargo, luego de un rato pudieron saber que se trataba del cuerpo de Perdomo, quien se encontraba sin fusil, casco, chaleco, y arnés.
A lo largo de toda la semana se han tejido hipótesis contrarias sobre lo que pudo haber pasado con el joven de 23 años, pues aunque para las Fuerzas Militares el resultado del examen de medicina legal fue claro en determinar que el disparo fue la causa de la muerte, para la familia y la comunidad en general es bastante extraño que hubiese aparecido sin sus elementos, lo que evidenciaría que los guerrilleros sí tuvieron contacto directo con él, y apareciera incinerado casi por una causa natural y no por acción de la guerrilla.
Para el general Torres, es difícil, teniendo en cuenta la densidad del enfrentamiento, que los guerrilleros hayan tenido tiempo de retener al soldado y cometer las vejaciones que se presumen contra el soldado. Así mismo dice que el Ejército no está tergiversando la información, que incluso al principio hubo dudas, pero que lograron resolverse gracias al dictamen de medicina legal. El general agregó: “como comandante y como general de la República tengo que decirlo, el soldado no murió quemado, no estoy defendiendo a las Farc ni a nadie, nuestra misión constitucional es, si hay enemigos y si hay peligro para nuestra población, nosotros actuamos y es lo que estamos haciendo, pero el soldado murió de un impacto en la cabeza”.
Otro capítulo que ha sumado dramatismo a esta historia es la fotografía que se divulgó en redes sociales y que supuestamente sería del soldado calcinado, no obstante el comandante de la Cuarta División asegura que aunque sí resultó quemado casi un 90% del cuerpo del uniformado, la foto no corresponde a este.
Aunque las Farc no han dado elementos para aclarar la forma cómo falleció el soldado, sí se atribuyeron la responsabilidad del hecho. Pastor Álape, miembro del Secretariado de las Farc dijo en su twitter: «Lamentamos muerte del soldado Mario Alejandro Perdomo que pudo evitarse si el gobierno no ataca a la guerrilla en tregua». Queriendo con este mensaje responsabilizar al gobierno por este hecho.