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Uno de los dirigentes del grupo opositor egipcio Hermanos Musulmanes, Esam al Arian, calificó el discurso ofrecido el jueves al mundo musulmán por el presidente estadounidense, Barack Obama, de "positivo, aunque no muy equilibrado del todo".
Al Arian dijo telefónicamente a Efe que, en términos generales, "el discurso ha sido positivo, aunque Obama se negó a adoptar una postura hacia el asunto palestino".
"Ha tenido éxito en ofrecer un panorama global de los asuntos importantes y ha hablado de una manera influyente, que ha atraído la atención de millones de espectadores", señaló Al Arian, cuya organización todavía no se ha pronunciado oficialmente en bloque sobre el discurso de Obama.
El destacado dirigente del grupo opositor más influyente en Egipto agregó que "si el objetivo principal de Obama era ofrecer una imagen distinta de Estados Unidos, también ha tenido éxito".
"En principio, el discurso ha sido positivo, pero el miedo es que no logre aplicar lo que ha dicho", añadió Al Arian.
Sin embargo, el dirigente de la organización islámica criticó al presidente estadounidense "porque no entiende la profundidad del asunto palestino y su importancia para los árabes".
"No ha hablado de los palestinos tanto como lo hizo con el holocausto judío", aseguró Al Arian, quien agregó: "No puede ser que nosotros paguemos el precio del holocausto".
El grupo de los Hermanos Musulmanes, creado en 1928 e ilegalizado en 1954, tiene 88 de los 454 escaños en el Parlamento egipcio, logrados en las elecciones parlamentarias de diciembre de 2005, a las que se presentó con candidatos independientes.
Un total de trece diputados de este grupo fueron invitados por EEUU al discurso de Obama en la Universidad de El Cairo.
También, estuvo presente en el acto el ex candidato presidencial de la oposición Ayman Nur, que se presentó como rival del presidente Hosni Mubarak en los últimos comicios presidenciales en 2005.
"El discurso ha sido mejor de lo que esperábamos. En general, ha sido equilibrado, aunque no ha ofrecido muchos detalles", señaló Nur a los periodistas delante de la Universidad de El Cairo.
"Esperábamos que hablara más de la democracia y de la libertad de religiones -apuntó Nur-, pero sabemos que evitaba chocar con los intereses de algunos regímenes".
En las elecciones de 2005, Nur se hizo popular al convertirse en el máximo rival de Mubarak tras ser el segundo candidato más votado (con sólo un 7 por ciento de los votos) , pero fue detenido poco después acusado de haber falsificado las firmas para registrar su partido, el laico "Al Ghad" (el mañana).
En febrero pasado, fue excarcelado por motivos de salud, tras pasar más de tres años en prisión.