

Lo habitual es que los primeros dientes del niño empiecen a ser sustituidos por los definitivos sobre los 5, 6 y 7 años de edad. Sin embargo, la caída de los dientes de leche de manera natural es un proceso largo, y los tiempos son distintos para cada uno. La pérdida prematura de ellos puede ser consecuencia de diferentes traumas dentales: caídas al suelo, choques contra objetos, accidentes en bicicleta, entre otros. Se estima, además, que en Colombia la caries es la principal causa por la que los pequeños pierden sus dientes temporales.
Mucho cuidado con la caries
Los primeros dientes pueden presentar caries con la misma frecuencia que en los normales. “Una vez que ha aparecido una caries en ellos, esta se desarrolla más rápido, afectando el tejido nervioso. Esto ocurre, debido a las características propias de un diente temporal, y puede ser causado por una incorrecta higiene oral, mala alimentación (exceso de azúcar) y la no asistencia a un especialista ara prevenirla” afirma Melgarejo.
Así sean de leche importa
No atender una caída prematura puede ocasionar problemas y alteraciones en los dientes definitivos. Por una parte, los dientes vecinos tenderán a ocupar el espacio que dejó el diente perdido y, por otra, los permanentes no podrán salir con libertad, lo que ocasionará malposiciones dentarias.
Los de leche son también muy importantes para que haya un buen desarrollo de los maxilares y de los músculos.
Para prevenir estos traumatismos, tras la pérdida, se debe hacer uso de un mantenedor de espacio, un dispositivo, fijo o removible, que ayudará a cuidar el área que ha dejado el diente perdido y no permitirá que los nuevos ocupen el lugar incorrecto. El uso de este tipo de mantenedores evitará, en el futuro, entre muchas otras ventajas, el recurrir a tratamientos de ortodoncia.
Consejo Mi bebé
Para prevenir inconvenientes, como la pérdida temprana de dientes, se recomienda asistir a revisiones periódicas a partir del primer año de edad.
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