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Argumentando compromisos personales adquiridos con anterioridad, el senador Álvaro Uribe Vélez le solicitó a la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia aplazar la versión libre citada para el próximo martes 17 de marzo en la indagación preliminar que se le adelanta por el presunto conocimiento que tuvo de las actividades ilegales adelantadas por el ‘hacker’ Andrés Fernando Sepúlveda Ardila. (Ver Senador Álvaro Uribe negó haber tenido nexos con el ‘hacker’ Sepúlveda)
Ante esta petición, el alto tribunal tendrá que fijar una nueva fecha para adelantar la diligencia judicial que tendrá que adelantar el magistrado José Luis Barceló. El congresista del Centro Democrático fue señalado de conocer de primera mano las actividades dirigidas a obtener y publicar información privilegiada relacionada con los negociadores del Gobierno en el proceso de paz que se adelanta con la guerrilla de las Farc en La Habana (Cuba).
En esta indagación ya rindió su versión en octubre del año pasado ante el alto tribunal. En uno de los apartes de su declaración, publicada por ElEspectador en exclusiva, Sepúlveda Ardila aseguró que el congresista conocía de las actividades ilegales realizadas desde su oficina en el norte de Bogotá. (Ver El hacker y su ventilador en la Corte)
En la diligencia una de las investigadoras lo interrumpió para que precisara su trato directo con el senador Uribe y Sepúlveda respondió que nunca tuvo trato directo con él pero que no era necesario. Entonces se devolvió a la campaña de 2006, se declaró uribista absoluto y luego saltó a la de 2014 para insistir en que conformó un grupo específico para hacer campaña negra y actos de sabotaje contra el proceso de paz recibiendo beneficios económicos. De paso aclaró que en 2006 llegó por el asesor venezolano JJ Rendón, a quien terminó blindando de ataques.
Sepúlveda se explayó en algunos detalles de esa época, recordó la sede en el antiguo Hotel Hilton, habló de las fotos que tuvo con el candidato Uribe, y alcanzó a decir que al día siguiente de su detención iba a tener un desayuno con él. Después volvió a 2014 para referir de qué manera, después de su captura, empezaron a llegarle mensajes de los allegados de Uribe para que estuviera tranquilo defendiendo la causa. Qué él era un héroe, qué siguiera el ejemplo del almirante Arango Bacci, que iban a protegerlo y llevarlo a un sitio distinto a la cárcel.