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Reflexiones

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Fútbol por acá, fútbol por allá. El televisor funcionando a plenitud y el placer que causa ver el mejor deporte, el rey de los pasatiempos, en todas las canchas.

Sorprendente, realmente increíble, la respuesta de los aficionados en el torniquete para ver Millonarios-Nacional. Son grandes hinchadas. A los azules no les importan los malos manejos administrativos, las ruinas y la desolación financiera, la presencia de despreciables sujetos que han convertido el equipo en su caja menor.

Ellos cada vez más ricos y el club cada día más arruinado. Lo que importa es la divisa, la pasión y así lo demostraron el sábado cuando llegaron en masa a ver un partido que resultó agradable, que se dejó ver, que no se puede considerar de cara al futuro porque apenas están en rodaje, y en Millos y Nacional el futuro es incierto.

En los azules porque ya se sabe que arrancan como un tiro y se van cayendo cuando no les paguen a los jugadores, cuando empiecen a meterles mentiras y a girarles cheques chimbos. La plata que entró no es para el club, es para los que compraron las taquillas del semestre, y no hay dinero para cubrir los gastos .Y eso terminará, otra vez, reventando todo por dentro.

Bueno Obelar, el arquero que estrenó Millos. Ágil, volador, sale bien por arriba.

Se hizo un gol bobo, pero sacó más de cuatro que iban para adentro y una de sus intervenciones, a disparo de Patiño, fue sensacional. Y golazo, auténtico golazo, gracias a todas las facilidades que le brindó el mediocampo verde, el de Arrechea. Ya se sabe cómo es el moreno: un volador al principio y después nadita de nada. Así ha sido en todos los equipos por los que ha pasado. Qué golazo, debe ser el mejor que ha marcado en su vida.

Nacional, muy flojo, sin contundencia, con más posesión de la pelota pero poco fútbol colectivo.

Bien el Tolima y su contundencia atacante. Le cobró por ventanilla al Cali todos los errores de marca, los malos posicionamientos defensivos, para ganarle cómodamente. Castillo, el arquero uruguayo que trajo el Cali, debió quedar muy preocupado con sus compañeros que marcan tan mal y dan tantas ventajas.

Y del fútbol internacional dos minicomentarios: Se fueron Cristiano Ronaldo y Tévez y el Manchester United sigue siendo el papá de todos. Qué equipazo moderno, con un desdoblamiento en las dos fases impresionante y con un monstruo, el potecón Rooney, qué gran jugador.

¿Vieron el taconazo de Guti para el segundo del Real Madrid ante La Coruña? Jugadota, impresionante, genial, pero de allí a pedirlo como titular de la selección, sólo lo hace la prensa madridista, tan fanática como afiebrada.

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