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En declaraciones a los medios desde La Habana (Cuba), sede de los diálogos de paz, el jefe guerrillero Andrés París declaró que la “real amenaza” para la actual campaña electoral en curso son las presuntas escuchas ilegales por parte de miembros de la Inteligencia Militar, que supuestamente habrían afectado a miembros de la delegación de paz del Gobierno, incluido su jefe, Humberto de la Calle.
Sin embargo, París indicó que la guerrilla carece de evidencias de que el presunto espionaje —revelado el martes por la revista Semana— incluyera las comunicaciones en Cuba de los delegados colombianos: “No tenemos esa información. Sería un contrasentido al espíritu del trabajo que realizamos y sería igualmente violación y violatorio de las relaciones que obligan al Gobierno colombiano a ser respetuoso de instituciones y Estados que se han prestado para que los colombianos nos sentemos tranquilamente a buscar la paz”, expresó.
Ayer, al inicio de una nueva jornada de negociaciones en Cuba, las Farc presentaron también nuevas propuestas sobre el tema en discusión —la solución al problema de las drogas ilícitas—, entre ellas la “desmilitarización” de la política antidrogas y de los territorios donde se cultivan coca, amapola y marihuana. En este sentido, plantearon que los fundamentos de esa nueva política deben ser “los principios de la soberanía, la autonomía y la autodeterminación de la Nación”.
Asimismo, sugieren que se proscriban “los enfoques prohibicionistas y de interdicción y toda acción que vulnere derechos civiles, políticos, económicos, sociales y ambientales de la población”. Que los campesinos productores, trabajadores de cultivos y consumidores de drogas psicoactivas tengan “tratamiento especial en atención al carácter socioeconómico y de salud pública del problema”.