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Ante el repunte de casos de coronavirus, el Gobierno italiano continúa ultimando medidas para que toda la población se vacune, puesto que la vacunación es la mejor herramienta para enfrentar la pandemia.
La última acción del Ejecutivo está dirigida a los maestros y el personal de escuelas y universidades: quienes no presenten el certificado que acredite su vacunación o una prueba de Covid-19 con resultado negativo se verán enfrentados a una suspensión y al congelamiento de su sueldo. Los estudiantes también enfrentarán sanciones, pero estas serán determinadas por los rectores de las instituciones educativas.
La medida fue anunciada por el ministro de Educación italiano, Patrizio Bianchi, en conjunto con el ministro de Salud, Roberto Speranza. Bianchi señaló que las vacunas significaron un “cambio de juego” para la comunidad, con el que se permite la reapertura de escuelas para clases presenciales con “mayor seguridad”.
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“Hacemos todo lo posible para que las escuelas puedan reabrir con seguridad en septiembre”, explicó Speranza.
Según cifras del Ministerio de Educación italiano, el 86 % del personal escolar ya ha sido vacunado, y que esta cifra podría llegar al 90 % antes del comienzo del nuevo año escolar. Cabe destacar que Italia se convirtió en el primer país del continente en adoptar la vacunación obligatoria para el personal sanitario tanto del sector público como del privado.
El jueves se registraron más de 7.000 contagios en el país para un total de 100.000 casos activos, una cifra que no se tenía desde junio. Pese a algunas protestas, los sectores económicos están de acuerdo con los pedidos de un certificado de vacunación, y varios gremios han planteado la idea de la misma propuesta para las oficinas. Sin embargo, tal sugerencia ha despertado incomodidad dentro de los sindicatos de trabajadores.
En otros países, como Estados Unidos, son precisamente los sindicatos quienes han bloqueado la solicitud de un carnet de vacunación para el personal de las escuelas. En conversación con CNN, Randi Weingarten, presidente de la Federación Americana de Profesores, dejó ver que la posición contra el carnet de vacunación puede cambiar, pues urge la necesidad de reabrir las escuelas del país cuanto antes.
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