
La primera campaña política que cubrió la revista fue la de Enrique Olaya Herrera, encarnación del republicanismo que la publicación defendía con ahínco. Por ello le dedicó una docena de portadas, desde su candidatura presidencial hasta su muerte, en 1938. Y en la primera crisis que enfrentó, la invasión de Leticia por el gobierno peruano, la revista lo acompañó con patriótico celo: las sucesivas portadas con fotografías e ilustraciones del equipamiento y despliegue militar del Ejército colombiano dan prueba de ello.
Esa guerra evidenció la vulnerabilidad de las fronteras, lo que llevó al Gobierno a conocerlas mejor. Esto facilitó el despegue de la aviación comercial, con la aerolínea alemana Scadta, en cuyos aeroplanos se subieron los cronistas y reporteros gráficos de la revista para captar planos nunca antes vistos por los colombianos y, sobre todo, para comenzar a recorrer las regiones de un país bastante incomunicado por vía terrestre.
En esa exploración de la Colombia profunda, fuera de las capitales más pujantes –cuyo desarrollo arquitectónico y urbanístico registró la revista–, se asomó la selva con sus aborígenes desconocidos: culturas y tradiciones que los científicos empezaron a estudiar y que revistas como Cromos decidieron descubrir con el asombro por lo exótico. El fotógrafo Luis B. Ramos atrapó con su cámara los paisajes bucólicos del interior del país y sus campesinos olvidados.
Cromos tenía muy presente a la Madre Patria, a la que le rendía tributo en las incontables portadas de “majas” y en el acento cervantino de muchos colaboradores. Por esta razón, también cubrió la Guerra Civil Española que, sin embargo, no impidió a la revista mantener su agenda de moda y belleza, reforzada con beldades y damas de la clase alta –nunca plebeyas– que se tomaban las carátulas posando con perros, gatos, caballos y autos, símbolos de estatus para una sociedad que no quería ser tildada de provinciana.
El 28 de marzo de 1936, en la celebración de dos décadas de existencia y del número 1.000, los editores de la revista escribieron: “Veinte años de Cromos representan 20 años de historia nacional”. No hay que olvidar que el director y dueño de la revista, Luis Tamayo Álvarez, fue militante del liberalismo y participó en los gobiernos de Alfonso López Pumarejo y Eduardo Santos, entre otros.
5 de agosto, 1933
Proteger la frontera
Este dibujo de Scandroglio ilustra la toma de Tarapacá por las tropas colombianas tras la invasión del Perú. Cromos dio amplio despliegue gráfico de este conflicto que se desató en 1932.
Foto: Archivo Cromos