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CON ENORME PREVENCIÓN, ADEmás de galanista y larista, por ser pupila de Guillermo Cano (hoy hace 23 años asesinado por Pablo Escobar), fui a ver el documental de Nicolás Entel, Los pecados de mi padre. Comparto el enfoque de Fidel Cano: es un hecho periodístico y como tal se va a tratar, dijo escuetamente cuando el hijo del capo quiso visitar al periódico.
Así también debe tratarse el documental: como hecho cinematográfico, sin duda excelente, no sólo en cuanto a guión (del propio Entel) sino por haber logrado acceso a un archivo, y por lo que el director llamó “concretar una utopía”: con intensidad dramática, reunió a Rodrigo Lara y a los hijos de Galán (por cierto todos en cargos públicos, lo cual es un hecho, no un juicio de valor) con el de Pablo Escobar.
Los emocionalmente involucrados tenemos el reto de ir más allá de objetar el documental o a su protagonista principal, Sebastián. Sin duda, heredó la inteligencia manipuladora de su padre, pero reprochárselo no tiene sentido. Que los hijos de Galán y el de Lara participaran es además una muestra de que la nueva generación tiene una aproximación distinta a la nuestra. Cuidado: lo que acabo de escribir tampoco implica un juicio de valor, sino un punto de partida si queremos que el país del futuro no olvide la historia.
Nunca sabremos si el perdón que pide Sebastián por los pecados de su padre es auténtico, o propaganda al documental que, por cierto, el director está en todo su derecho de hacer. El perdón es un acto individual que no repara el daño colectivo. En la perspectiva católica, el pecado sugiere perdón. No la comparto porque además, Colombia es un Estado laico. Lo que hizo Escobar no fue pecar, sino asesinar y corromper. Eso no se compensa con filiación y buenas obras sino, hoy como ayer, con verdad, justicia y reparación.
Más allá de falsos moralismos, lo que debe importarnos es por qué la sociedad es insensible ante los asesinatos, permisiva con el narcotráfico, que hoy ha penetrado más profunda y silenciosamente en lo local (lo que seguirá haciendo en las próximas elecciones), y qué podemos hacer al respecto.