Publicidad

Lo que vi…!

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

/

Al concluir la primera vuelta de los cuadrangulares semifinales, no pude ver un equipo aún con pinta de campeón. La irregularidad fue el denominador común, así el Medellín y el Santa Fe salgan bien librados en el asunto de puntos.

Los de Leonel Álvarez desarrollaron más que un buen juego, sensible recuperación y pudieron zafar de la sombra de Jackson Martínez, pues esta vez el iluminado resultó Felipe Pardo con sus tres goles. Además mostró más decisión en su juego Luis Fernando Mosquera y sin afanes realmente superó al Cartagena. Es probable que el DIM haya podido superar el descontrol visto en los anteriores juegos.

Vi cómo Santa Fe exhibió flojedad defensiva, especialmente en el puesto de lateral derecho, donde ni Suárez ni Otálvaro ni Bernal y menos Lozano se ganan la titularidad por condición técnica. Flojos todos ellos en la marcación y tal vez Otálvaro con mejor disposición para subir a acompañar. En el primer tiempo no pudieron pasar de la mitad de la cancha, con lo cual se certifica la apatía, lentitud y ausencia de dinámica. Espero ver en las notas televisivas a Quintero y el despliegue fotográfico a Ómar Pérez y Anchico, en los últimos días, no les provoque mareo. Jugó mal Santa Fe y Nacional ganó con toda justicia, mostrando progresos con la presencia de Cardona y los chispazos de Moreno.

Nuevamente el Pereira con espíritu combativo aterrizó al Júnior, que bien pudo ganar, pero que cayó en la trampa de ignorar no solamente el tiempo de juego, sino el único principio válido cuando se está ganando por un solo gol de diferencia: seguir atacando, sin darle oportunidad al rival de levantarse. Lo que ocurrió con Júnior es la demostración fiel y exacta de la irregularidad arriba mencionada. Cuando parece tener todo para ganar, afloja, se queda y eso que Totono intentó mantenerlo despierto.

Tolima, que pintaba con cara de protagonista, estaba a punto de resucitar cuando llegó el empate del Huila. Se quedó en las sanas intenciones, mientras el arquero Estacio, en doble atajada, evitó la celebración opita en una pena máxima.

Se vieron buenos goles, aunque ningún partido alcanzó la dimensión de gran juego. Menos el espectáculo, revaluado por estas épocas y superado por la frialdad del resultado. Aún no veo el equipo con la cara de campeón y siguen pesando con sus jerarquía algunos jugadores, aunque también con sus distracciones y lagunas, dejan desorientados a sus compañeros.

Conoce más

Temas recomendados:

 

Comentarios
Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación

Inscríbete a nuestros newsletters

Lo bueno que es estar informado y de una manera diferente desde tu correo electrónico.

Selecciona los newsletters que quieres recibir
Al inscribirte, aceptas nuestros T y C y nuestra Política de privacidad.
Infórmate rápido