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Los 14 malos de 2014

Desde personajes involucrados en accidentes de tránsito, hasta coroneles de la Policía salpicados por narcotráfico, son los protagonistas de las noticias judiciales de este 2014.

30 de diciembre de 2014 – 10:44 p. m.

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Esta Colombia violenta desde hace décadas es bastante generosa produciendo protagonistas para las páginas judiciales. Este 2014 dejó historias tan aberrantes como 26 desmembrados en Buenaventura por cuenta de unos bárbaros a machete; niños en ritos satánicos, oficiales presuntamente vinculados con la mafia u oficiando como enlaces de las Farc para tomarse Gorgona, y hasta un joven que por $12 mil le desfiguró la cara con ácido a una mujer de 33 años. Como ya es tradicional, El Espectador hace una lista de los 14 malos de 2014.

El 27 de marzo, Jónathan Vega, de 33 años, llegó hasta el edificio de Natalia Ponce de León en Bogotá, se hizo pasar por un exnovio suyo, esperó pacientemente con su rostro escondido por una cachucha y una capota y, apenas la vio, le echó el ácido encima. Después de semanas de permanecer en cuidados intensivos y afrontar múltiples cirugías en cara y cuerpo, Natalia sobrevivió al acto demencial de Vega, quien poco después fue capturado por la Policía. Hoy enfrenta un juicio por tentativa de homicidio, pero no reconoce responsabilidad alguna y dicen que quiere pasar por loco. ¿Será posible?

Otro de los protagonistas de este listado fue el coronel Néstor Maestre, capturado el pasado 30 de octubre. Tras el decomiso de siete toneladas de cocaína en Cartagena, la Fiscalía lo acusó de haber ayudado a transportar la droga hasta el puerto y de ser enlace de la banda de alias Kike en el tráfico de estupefacientes hacia Holanda. Maestre no aceptó cargos, pero tiene medida de aseguramiento. Otro policía bajo sospecha es Buenaventura Orobio Caicedo, subcomandante de la estación de Policía de Timbiquí (Cauca). Hoy está preso, ni más ni menos que por presunta colaboración con las Farc para atacar la isla Gorgona, donde resultó muerto el teniente John Álvaro Suárez el 22 de noviembre.

En cuanto al carrusel de la contratación, este 2014 dejó la condena a 14 años de prisión contra Iván Moreno Rojas —hermano del exalcalde Samuel Moreno—. La Corte Suprema encontró suficientes evidencias de cómo el exsenador del Polo les metió la mano a los bolsillos a los bogotanos. Él, sin embargo, sigue ratificando su inocencia. Por este caso, además, se ordenó la captura de Emilio Tapia —testigo y delator clave en este expediente—, el hombre encargado de recoger y repartir las jugosas coimas de las distintas contrataciones del Distrito.

Marcos de Jesús Figueroa, alias Marquitos, el señalado capo que desde hace años era el dueño y señor de La Guajira, también figura en este listado. Cayó en Boa Vista (Brasil) después de meses de seguimiento de la Policía e interceptaciones telefónicas a sus ocho mujeres. Fue el mayor golpe contra las bandas criminales. Lo que Marquitos pueda contarle a la justicia será clave en el juicio contra el exgobernador de La Guajira Juan Francisco Gómez, más conocido como Kiko Gómez, acusado de homicidio y concierto para delinquir.

El escabroso significado de una ‘casa de pique’ en Buenaventura mostró el grado de violencia que se vive en ese puerto del Pacífico. En esas casas, a machete, víctimas del clan Úsuga y la Empresa fueron desmembradas. Al cierre de este 2014 las autoridades reportaban 26 casos. Una de las protagonistas de esta atroz práctica criminal fue Fanny Grueso Bonilla, alias Chily, capturada en Chile en septiembre pasado y acusada de ser la propietaria de una de esas casas de pique. Un eufemismo casi tan absurdo como el de “falsos positivos” para las ejecuciones extrajudiciales.

También un peruano se robó los titulares aquí y en Lima. Se trata del abogado y empresario Rodolfo Orellana, detenido en Cali el pasado 13 de noviembre y acusado de liderar una red criminal para lavar dinero de la mafia. Al parecer, Orellana, quien tenía circular roja de Interpol, se apropiaba de bienes inmuebles con la complicidad de padrinos políticos del vecino país. Otro protagonista de 2014 fue Pedro Nel Rincón, conocido como Pedro Orejas. El hombre que durante años le disputó el control del negocio de las esmeraldas a Víctor Carranza, resultó condenado a 20 años de prisión el pasado 11 de diciembre por el crimen en 2008 de Miguel Pinilla, quien era el escolta del también esmeraldero Maximiliano Cañón.

Este año electoral resultó rodeado de escándalos por cuenta del destape del presunto sabotaje al proceso de paz por parte de la campaña de Óscar Iván Zuluaga. Un episodio que tuvo como protagonista al hacker Andrés Fernando Sepúlveda, quien aceptó los delitos de concierto para delinquir, espionaje, violación de datos personales y uso de software malicioso. De hecho, ya llegó a un acuerdo con la justicia para purgar 10 años de prisión a cambio de contar en detalle quiénes y cómo le ayudaron a fraguar este complot contra el proceso en La Habana y el gobierno Santos.

El asesinato de Tatiana Fandiño también conmovió al país. Luego de salir de una fiesta con su novio, no se volvió a tener noticias de ella hasta que su cuerpo apareció en unas bolsas de basura en el sur de Bogotá. Los forenses determinaron que fue golpeada, amarrada y transportada en la maleta de un vehículo y luego asfixiada y desmembrada. Su novio, Kevin Rubén Jaramillo Valencia, y su compañero de vivienda, Luis Eduardo Martínez, fueron capturados por este crimen atroz y están en la cárcel.

El coronel (r) Róbinson González del Río, famoso por sus diálogos comprometedores con el exmagistradosdel Consejo Superior de la Judicatura Henry Villarraga, confesó que en el Ejército se volvió práctica común asesinar civiles a mansalva a cambio de dinero extra, permisos y condecoraciones. Según contó, “el 20% de las bajas” entre 2006 y 2008 eran falsos positivos. Su espeluznante relato involucró a oficiales y hasta generales que hoy indaga la Fiscalía. Además, fue condenado por primera vez por un juez a 7 años de prisión por peculado, concierto para delinquir y tráfico de armas. Tiene una decena de expedientes más en su contra.

Otro de los malos de 2014 fue Marco Tulio Pérez, alias el Oso, exjefe paramilitar de los Montes de María. Resultó expulsado de Justicia y Paz poco antes de quedar en libertad —al cumplirse los ocho años de pena alternativa—, porque se comprobó que entre 2002 y 2003 abusó sexualmente de nueve mujeres en Sucre, algunas de las cuales quedaron embarazadas. El Oso jamás reconoció estos hechos ni pidió perdón ni reparó a esas mujeres. Por eso el 10 de septiembre quedó por fuera de Justicia y Paz.

El último caso que horrorizó a Colombia ocurrió en diciembre al conocerse que cuatro niños de Ciudad Bolívar eran abusados supuestamente dentro de rituales satánicos. Los niños, de 17 meses, 11, 12 y 13 años, presentaron heridas con armas cortopunzantes y quemaduras. Por estos hechos fueron capturados la hermana de los niños mayores y mamá de la bebé, Luisa Fernanda Vásquez, y su novio Fabián Andrés Pedraza. Al parecer un pastor de una iglesia cristiana también habría abusado de los niños. Como se ve, este violento 2014 dejó protagonistas judiciales en todos los frentes. Apenas un ligero brochazo de nuestras tragedias del día a día.

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